No son fuegos de artificios ni encuentro de burócratas. Tampoco se trata de una luz roja más encendida de nuevo en Bruselas. Esta vez el ruido de la sirena es atronador en el increíble escenario de la teoría del cisne negro.
En París, quien estaba llamado a ser serio candidato para presidente, Domique Strauss-Kahn, envuelto en escabrosas denuncias de violación y abusos sexuales que le tumbaron en el FMI. En Londres, el Murdochgate tiene a David Cameron en el alambre. Y en Roma, Giulio Tremonti, lo pudo decir más alto pero no más claro -como señaló Hechos de Hoy- al advertir que si él cae, se derrumba Italia y el euro.
En este escenario de dominós, aunque parezca asombroso, el escenario más estable es ahora el español al descontarse tras la retirada de José Luis Rodríguez Zapatero, que finalmente unos comicios adelantados después del verano alumbrarán un Gobierno fuerte salido de las urnas.
Sobre la mesa de esta cumbre insólita, al más alto nivel en Bruselas, la cuestión vidriosa de Italia para debatir a fondo entre el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy; el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean- Claude Trichet; el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso; y el comisario europeo para asuntos económicos, Olli Rehn. Jean-Claude Juncker, presidente del Eurogrupo, será llamado igualmente a consultas.
El choque en Roma del ministro de Economía, Giulio Tremonti, con el primer ministro, Silvio Berlusconi, envolvió por primera vez a Italia en el ciclón de la especulación. Van Rompuy, que es quien ha convocado esta cumbre de máxima urgencia, teme que la crisis de deuda de la zona euro se extienda a Italia, la tercera mayor economía del bloque, y aseste un golpe que podría ser mortal al euro, el proyecto político de la Unión, y el sueño de un euro como moneda de ferencia frente a dólar, yen y yuán.
Pese a que en Bruselas se trató de quitar hierro y dramatismo, insistiendo en "una reunión de coordinación y no de crisis", ningún analista oculta la importancia de la semana del 11 de julio para la historia de la Unión si hay un ataque masivo de los mercados y se produce una crisis abrupta y total en Roma.
El presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, que ejerce de hecho como "presidente de Europa" o "mister Unión", ante su prueba de fuego. (Foto: RTL)