El gerente de la estatal Petroamazonas, Oswaldo Madrid, anunció que su empresa iniciará a lo largo de este mes la construcción de las instalaciones para la explotación del yacimiento situado en el parque nacional Yasuní. De esta manera, está previsto que Petroamazonas comience con actividades de bombeo en 2013 y explote los recursos petrolíferos del conocido como bloque 31.
Llama la atención que el yacimiento que va a ser perforado por Petroamazonas se encuentra a 100 kilómetros del proyecto “Ishpingo, Tambococha y Tiputini” (ITT), un enorme depósito de crudo situado en la selva amazónica al que se opone el ejecutivo ecuatoriano y por el que Correa está pidiendo grandes sumas de donaciones -se calcula que un total de 3.600 millones de dólares- para evitar su explotación. Así, el Gobierno de Correa ha dado el visto bueno a un proyecto cercano a otro que rechaza.
Los críticos con la decisión gubernamental aseguran que el desarrollo de esta área petrolífera podría poner en peligro las contribuciones internacionales que Ecuador está recibiendo para proteger el parque nacional de Yasuní y luchar contra el ITT. Oswaldo Madrid ha asegurado que no estaría en peligro dichas ayudas económicas puesto que “el bloque 31 ya era un proyecto que estaba en marcha desde hace muchos años atrás con otra operadora”. Se da a entender entonces que el bloque 31 no tiene tanta importancia ecológica para el gobierno ya que, en palabras del gerente de Petroamazonas la ITT es una zona “mas sensible”.
A pesar de esta consideración, el impacto medioambiental es indiscutible en una de las zonas con mayor biodeversidad del planeta. Para Humberto Cholango, presidente de la mayor organización indígena del país -la Confederación de Nacionalidades Indígenas de Ecuador- Rafael Correa “manda un mensaje de contradicción total y falta de seriedad”. Y es que, el gobierno ecuatoriano podría sentar un precedente para que se inicien explotaciones petrolíferas en zonas de alto valor ecológico, como es el área del ITT.
Una producción de 18.000 barriles por día
Anteriormente, el bloque 31 pertenecía a la brasileña Petrobas. Decidió devolver el yacimiento al estado ecuatoriano en el 2008. Hasta entonces, la petrolífera brasileña -como informó Hechos de Hoy- había construido una carretera hasta el límite del parque Yasuní pero decidió no iniciar producción alguna. En el año 2007, Petrobas recibió la licencia medioambiental en la que se basa Petroamazonas para iniciar su actividad el año que viene. El hecho de que dicha licencia se expidiera bajo otro ordenamiento jurídico, ya que la actual constitución fue ratificada en 2008, no ha ocasionado problemas para considerar como válida la licencia que anteriormente recibió Petrobas.
En cuanto al proyecto en cuestión, el nuevo yacimiento producirá 18.000 barriles por día en 2013, alcanzando los 25.000 en 2014. Para ello, se destinarán cerca de 560 millones de dólares, cuya financiación se buscará en bancos estatales o locales, dejando además abierta la posibilidad de participación extranjera. Dicha financiación foránea podría elevarse hasta los 147 millones de dólares que podrían ser depositados por empresas estatales rusas y chinas. De esta manera, gran parte de la participación en el yacimiento será estatal, siguiendo la filosofía del presidente Correa de nacionalización de los recursos energéticos.
- Ignacio Rubio es periodista y Máster en Política Internacional por la Universidad Complutense de Madrid.