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EL FUTURO DE CUBA

Volver la mirada a lo que hizo Obama en el Caribe, desafío en la Casa Blanca



Las causas del levantamiento popular del 11 de julio en Cuba están en la propia isla. El presidente Joe Biden ante el reto y cuestión delicada de descartar las políticas de Donald Trump y levantar el embargo.



Hechos de Hoy / A. Vázquez / I. R. Ferreiro / Actualizado 1 agosto 2021

¿Cuáles son las mejores opciones para evitar un baño de sangre en Cuba? ¿Qué escenarios pueden ayudar a una transición de la dictadura del Partido Comunista a elecciones libres? ¿Como se puede ayudar al Movimiento San Isidro?

The Economist evaluó las siguientes opciones y analizó los escenarios.

1. Protesta general contra la dictadura. Los manifestantes abarrotaron las calles el 11 de julio. Algunos apedrearon a la Policía y saquearon tiendas elegantes. Un levantamiento que no tienen precedentes en Cuba desde que los comunistas aseguraron su control en el poder en la década de 1960. “¡Libertad!” y “¡Abajo la dictadura!” corearon, y “¡Patria y Vida!”, citando una canción de reguetón underground que se burla del lema de Fidel Castro de “Patria o Muerte”. Todo esto plantea un desafío extraordinario para los burócratas que gobiernan Cuba tras la muerte de Fidel y el retiro de su hermano menor, Raúl, a principios de este año.

2. La represión de Díaz-Canel. El régimen ha respondido con represión . “Revolucionarios, a las calles”, instó Miguel Díaz-Canel, el presidente que este año tomó el timón del Partido Comunista, desatando tropas, policías y turbas leales blandiendo bates de béisbol. Al menos una persona murió. Decenas de personas han sido detenidas y el Gobierno ha cortado el acceso a Internet.

3. Hartazgo de un Estado policial. La represión puede funcionar en Cuba, como lo ha hecho en otras partes. Pero algo allí se rompió. El contrato tácito que mantuvo la paz social durante seis décadas está roto. Muchos cubanos solían aguantar un Estado policial porque garantizaba sus necesidades básicas, y los que tenían iniciativa encontraron la manera de salir. Ahora los cubanos están hartos.

4. Desconexión del Partido Comunista. Cuando Díaz-Canel culpa de las protestas al “imperialismo estadounidense”, todo lo que muestra es lo desconectado que está. Los manifestantes son jóvenes, principalmente negros y descartan la revolución de los Castro de 1959 contra un tirano respaldado por Estados Unidos como historia antigua.
Tienen mucho de qué quejarse. La pandemia ha cerrado el turismo extranjero, agravando la falta de divisas de la economía. 

5. Sin alimentos ni medicinas. Raúl Castro lanzó reformas económicas, pero fueron tímidas y lentas, permitiendo solo minúsculos negocios privados. Se dejó a Díaz-Canel dar el paso más trascendental, al ordenar una gran devaluación en enero. Sin medidas que permitan una mayor inversión privada y crecimiento, eso simplemente ha desencadenado la inflación. A medida que colapsa su industria petrolera afectada por las sanciones, Venezuela, el principal patrocinador extranjero de Cuba durante los últimos 15 años, ha frenado sus envíos de petróleo a precios reducidos, lo que ha provocado cortes de energía durante el calor del verano. La escasez crónica de alimentos y medicinas se ha agudizado. A pesar de la destreza de Cuba en materia de salud pública y el desarrollo de su propia vacuna, el Gobierno no ha logrado contener la pandemia. Los enfermos están muriendo

6. Revolución de artistas y músicos. Otros dos factores explican el estallido. Uno es el cambio de liderazgoLos Castro inspiraban respeto incluso entre los muchos cubanos que los aborrecían. Díaz-Canel, sin una pizca de carisma, no lo hace. E Internet y las redes sociales, permitidas solo en los últimos años, han roto el monopolio de la información del régimen, conectando a los cubanos más jóvenes entre sí y con el mundo. Han empoderado un movimiento de protesta cultural de artistas y músicos. Su mensaje, en la incontestable letra de “Patria y Vida”, es “Se acabó el tiempo, se rompió el silencio… no tenemos miedo, se acabó el engaño”.

7. ¿Bielorrusia en el Caribe? Díaz-Canel enfrenta una elección: convertir a Cuba en Bielorrusia con sol, o calmar el descontento permitiendo más empresas privadas y una mayor libertad cultural. Eso podría debilitar al Ejército y al Partido Comunista, pero eventualmente salvaría algunos de los logros sociales originales de la revolución.

8. Trump contra Obama. Curiosamente, muchos republicanos en Estados Unidos se hacen eco de la descripción de Díaz-Canel del papel de Estados Unidos en las protestas. El presidente Donald Trump endureció el embargo económico contra Cuba, prohibió a los turistas estadounidenses, frenó las remesas y aplicó sanciones a las empresas estatales, revirtiendo en gran medida la apertura de Barack Obama a la isla. Como el presidente de Cuba, los republicanos argumentan que los disturbios demuestran que el embargo está funcionando por fin.

9. Explosión social en casa. No tanto. Es cierto que el embargo le ha hecho la vida más difícil al Gobierno cubano. Pero sus restricciones lastiman principalmente a los estadounidenses. El régimen todavía puede comprar alimentos y medicinas estadounidenses y comerciar con el mundo. Las causas de la explosión social de Cuba se encuentran en casa.

10. El gran desafío para Biden. Joe Biden debería sacar la conclusión obvia. Hasta ahora ha dejado intacta la política de Trump hacia Cuba, para no molestar a los cubanoamericanos agresivos. En cambio, debería volver al enfoque de Obama. La gran amenaza para un régimen cerrado es el compromiso con el mundo, especialmente con Estados UnidosBiden debería levantar el embargo y privar al régimen de una excusa para sus propios fracasos.