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CUMPLIENDO LA NORMATIVA

La libertad de disfrutar de la marihuana CBD sin penalización



La industria cannabica se centra en dar a conocer productos a base del compuesto siempre que cumplan con la normativa establecida por la Unión Europea, es decir, alto contenido de CBD y niveles de THC por debajo del 0,2%. 



Hechos de Hoy / UN / RIV / Actualizado 9 junio 2021

No es que la planta de cannabis haya evolucionado y ahora es posible disfrutar de sus propiedades sin temor a las leyes, el hecho es que durante años, el cannabis ha permanecido bajo el ojo público envuelta en constantes debates dada la presencia de uno de sus cannabinoides más nocivos para la salud y que induce a la adicción, se trata del THC o Tetrahidrocannabinol.

Pero, todo cambió desde que la ciencia dió a conocer a otro compuesto que compite con éste último por el estrellato, se trata del CBD o Cannabidiol, y desde entonces, disfrutar de marihuana CBD sin THC es posible gracias a que el contenido de esta sustancia nociva no supera el límite establecido por la ley que es de 0,2%.

Por su parte, el nivel de CBD prevalece y le confiere todas las propiedades para el organismo que hasta hoy se han podido evidenciar, esto garantiza un uso favorable, libre de peligro de adicción y respaldado por la normativa actual europea.

¿Por qué el CBD se encuentra en la lupa de la ciencia?

Existen evidencias históricas de la presencia y uso de la marihuana como recurso medicinal desde tiempos ancestrales, y no se puede negar que tenía buenos resultados a la salud, pero para ese entonces se desconocía qué había dentro de la planta que causaba beneficios y a su vez, efectos secundarios nocivos.

Con el paso del tiempo y los avances científicos, durante la década de los años 40, en concreto 1942 el experto químico Roger Adams, logró aislar diferentes cannabinoides de la planta, entre ellos el THC y el CBD, permitiendo que la ciencia pudiera desentrañar su comportamiento y efectos nocivos por separado para así desvelar cuál era el responsable de la psicoactividad de la planta, y obviamente fue el THC el merecedor de este título.
 
Pero, ¿qué pasaba con el CBD? Aún con su familiaridad tan cercana a la nocividad del THC, muchos creyeron que era imposible que no tuviera el mismo comportamiento. Por eso, la ciencia no escatimó en tomarlo como protagonista de diversos ensayos clínicos y descubrir cómo era capaz de ofrecer beneficios sin producir el típico efecto eufórico o “subidón” del THC.

Lo cierto es que la naturaleza del CBD le ha permitido ganar popularidad e incluso cambiar el panorama de aceptación de la planta de cannabis en muchos países. El mecanismo de acción de este cannabinoide ha sido ampliamente estudiado y discutido, revelando que interactúa con el sistema endocannabinoide propio de todos los mamíferos optimizando la unión entre los cannabinoides naturales endógenos y los receptores, de esta manera favorece la respuesta sobre diversas funciones metabólicas como el sueño, el apetito, el estrés y otros sistemas importantes.

Entre los beneficios de este compuesto destacan su capacidad de ser analgésico y antiinflamatorio, antiemético y anti-náuseas, ansiolítico natural, antidepresivo natural, antioxidante, antitumoral anticonvulsivante, cardio y neuroprotector, entre otras tantas que aún se encuentran en estudio.

Aceite de CBD y su versatilidad

Gracias a las bondades del CBD, la industria cannabica se ha enfocado en dar a conocer diversos productos a base del compuesto siempre y cuando cumplan con la normativa establecida para su circulación según la Unión Europea, es decir, alto contenido de CBD y niveles de THC por debajo del 0,2%.  En este sentido, el aceite de CBD se ha convertido en el preferido de la sociedad, se trata de la presentación en forma de extracto oleoso que le confiere un uso discreto y una vía de absorción bastante rápida y eficaz para quienes desean disfrutar de sus beneficios.
 
Sin embargo, uno de los usos más populares de este formato es que favorece la relajación al aliviar los picos de estrés. En este caso, produce un efecto relajante y tranquilizante que no interfiere en ningún momento con la psique del individuo, al contrario, optimiza la capacidad de razonamiento y memorización; sin duda, algo que es imposible de esperar con el THC u otros fármacos usados para el estrés crónico.

En este tema, el aceite de CBD representa una de las mejores invenciones, para aquellos que día a día se enfrentan a los efectos del estrés y la ansiedad y temen caer en adicción por el abuso de fármacos para calmar el padecimiento. El aceite de CBD es muy apropiado para el día a día, pues puede combinarse con diversos escenarios, por ejemplo, puede mezclarse con los alimentos para un consumo discreto y camuflar su sabor o colocar unas gotas bajo la lengua para una absorción inmediata, esta última es la más usada en los casos más graves de estrés.
 
Claro está, el CBD no es una droga, por tanto, su efecto va a depender en gran parte de la constancia de su uso y de las dosis establecidas según el propósito que se le quiera dar. También es preciso mencionar que no debe utilizarse como única opción de tratamiento ante una patología ya que actúa como un coadyuvante natural; en estos casos, se recomienda cumplir con el tratamiento médico convencional y valerse del CBD como recurso natural combinado.

Otro dato importante que garantiza la efectividad del compuesto es la calidad de sus orígenes, por eso JustBob se alza como el portal web de preferencia si de comprar en línea se trata, además garantizan la legalidad de cada uno de sus productos al cumplir con todos los detalles impuestos en la normativa de la Unión Europea.