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Internacional

EL PLAN DE JOE BIDEN

Masivo apoyo a las familias, empleo, ayuda a Centroamérica y aviso a China



Multimillonario apoyo a las familias, nuevo programa para incentivar el empleo, plan para invertir en Centroamérica como respuesta a la emigración, y plantar cara a China en el plano político y militar. Las cuatro prioridades de Joe Biden.



Hechos de Hoy / Arturo Vázquez / Actualizado 29 abril 2021

La gran noche de Joe Biden en el Congreso justo antes de cumplir sus primeros 100 días en la Casa Blanca. El presidente de Estados Unidos se dirigió por primera vez a un grupo de legisladores demócratas y republicanos para hacer un resumen de sus primeros meses frente al gobierno. A la vez presentó sus ambiciosos planes para "traer a Estados Unidos de vuelta".

Por primera vez en la historia, dos mujeres se sentaron detrás del presidente mientras se dirigía al Congreso: la vicepresidenta Kamala Harris y la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi.

Joe Biden, en su primer discurso ante el Congreso, subrayó que "estamos en competencia con China y otros países para ganar el siglo XXI". Prometió un importante plan de empleo y salud accesible para todos y subrayó su decisión de acabar con la guerra contra la inmigración. También pidió controles más rigurosos para la compra de armas y aseguró que perseguirá a los evasores fiscales.



En vísperas de cumplir los primeros y simbólicos 100 días en la Casa Blanca, Biden expuso su proyecto para las “familias estadounidenses”, que contiene una “inversión histórica” en educación y en la infancia, por un total cercano a los 2 billones de dólares.

“Después de 100 días, he venido a decir que Estados Unidos está en movimiento de nuevo”, enfatizó. Afirmó que había prometido 100 millones de vacunas en 100 días, “pero hemos dado 220 millones de vacunas en 100 días”, destacó.

Biden dijo que el sistema de salud debe ser más accesible a todos y prometió hacer un mejor control a los precios de las medicinas en los Estados Unidos que aseguró es de los más altos del mundo. Por otra parte, prometió que este año su administración encontrará el camino para bajar a la mitad la pobreza infantil.

Igualmente resaltó los logros alcanzados para hacer frente a la crisis sanitaria generada por el coronavirus. “Puedo decir que gracias a ustedes, el pueblo estadounidense, nuestro progreso en los últimos 100 días en contra de una de las peores pandemias de la historia ha sido uno de los mayores logros logísticos en la historia del país”.

A la vez reconoció el problema que afronta Estados Unidos y el mundo por el cambio climático. “Por mucho tiempo, no utilizamos la principal palabra para enfrentar la crisis climática: cuando pienso en cambio climático, pienso en crear empleos”.
Sobre este tema, Biden aseguró que enfrentar el problema del cambio climático implica un cambio en la industria como es el paso a energías renovables.

“El American Jobs Plan (propuesta del presidente estadounidense para invertir 2 billones de dólares en infraestructura) pondrá a los ingenieros y obreros a trabajar en la construcción de edificios y viviendas con mayor eficiencia energética”, dijo Biden.

“El American Jobs Plan ayudará a millones de personas a volver a sus trabajos y carreras”. “Wall Street no construyó este país. Fue la clase media. Y los sindicatos construyeron a la clase media”, destacó.

Biden aseguró que ha creado 1.300.000 empleos en 100 días, “más que ningún otro presidente en sus primeros 100 días”. En otra parte del discurso, Biden hizo énfasis en la necesidad de generar empleos en Estados Unidos y en que el país recupere su centralidad en el mundo. “Estamos en competencia con China y otros países para ganar el siglo XXI”, dijo.

Estados Unidos se enfrentará a las prácticas comerciales injustas que socavan a los trabajadores y las industrias estadounidenses”, apuntó sobre la guerra comercial con China. “Todas las inversiones en el American Jobs Plan se guiarán por el principio de compra de productos estadounidenses “, indicó Biden.

Dijo que para ganar la competencia por el futuro, también necesitan invertir en las familias estadounidenses para que estas puedan progresar. El plan de 1.8 billones de dólares incluye fondos para la educación preescolar universal, dos años de universidad gratuita y un programa nacional de cuidado infantil, entre otras medidas.

“Cuando esta nación universalizó 12 años de educación pública en el siglo pasado, nos convirtió en la nación mejor educada y mejor preparada del mundo”, dijo. “Doce años ya no son suficientes hoy para competir en el siglo XXI”, agregó.
Biden también consideró que “ya es hora” de que las grandes corporaciones y los más ricos de Estados Unidos, que son un uno por ciento, “paguen su parte justa” de impuestos.

“Solo la parte justa”, reiteró Biden en su discurso, en el que señaló que las fortunas y las grandes empresas tienen que ayudar pagando con sus impuestos las inversiones públicas que su gobierno se propone acometer.

Biden señaló que un reciente estudio asegura que el 55 por ciento de las grandes empresas pagó “cero” impuestos federales el año pasado, y lograron 40.000 millones de dólares en beneficios, mientras que muchas evadieron impuestos o se acogieron a beneficios y deducciones por emplear a sus trabajadores en otros países. “Y eso no está bien”, denunció.

“No impondré ningún aumento de impuestos a las personas que ganen menos de 400.000 dólares al año”, precisó. “Es hora de que las empresas estadounidenses y el 1% más rico de los estadounidenses paguen lo que les corresponde”. “La IRS (agencia impositiva) tendrá mano dura con los millonarios y billonarios que hacen trampa con sus impuestos”, agregó.

Biden instó a la oposición republicana durante su primer discurso a que se una a los demócratas para restringir el acceso a las armas.

”No quiero ser beligerante, pero necesitamos que más republicanos se unan a la inmensa mayoría de sus colegas demócratas para cerrar las lagunas legales e imponer verificaciones de antecedentes para comprar un arma”, dijo el presidente.

En contraste con su antecesor, el mandatario estadounidense también se dirigió a la comunidad LGBTI. “Quiero que sepan que su presidente los respalda”, dijo.

En materia de política internacional, Biden dejó en claro a Putin que no desea una escalada del conflicto entre Estados Unidos y Rusia. Sin embargo, advirtió que cualquier acción de Moscú tendrá consecuencias.

“Respondí de manera directa y proporcionada a la interferencia de Rusia en nuestras elecciones y a los ciberataques a nuestro gobierno y empresas”, dijo Biden, refiriéndose a las sanciones que impusieron a Rusia.
“Trabajaremos con nuestros aliados para responder a las amenazas que suponen Irán y Corea del Norte a través de la diplomacia y una férrea disuasión”, agregó.

También aseguró que Estados Unidos se mantendrá firme en su compromiso para defender los derechos humanos en todo el mundo, también en China, quien considera esos intentos como una injerencia de Washington.

Por otra parte, Biden prometió que Estados Unidos tendrá un papel más activado para enfrentar la pandemia de COVID-19 en el mundo que ha dejado más de 3 millones de muertos.
“Estados Unidos hará un arsenal de vacunas para otros países”, afirmó.

También mencionó la retirada de las tropas estadounidenses de Afganistán, que estará completada para el próximo septiembre cuando se cumple el vigésimo aniversario de los ataques del 11-S, y subrayó que esta guerra nunca debería haber durado tanto.

Casi al cierre de su discurso, Biden instó a que el Poder Legislativo apruebe este año una normativa que otorgue protección a los “soñadores”, jóvenes indocumentados llegados al país siendo menores.

También llamó a dar protección a los migrantes beneficiados con el Estatuto de Protección Temporal (TPS) para originarios de países que sufren catástrofes naturales o violencia política.

“Si creen que necesitamos una frontera segura, apruébenla. Si creen en una vía hacia la ciudadanía, apruébenla. Si realmente quieren resolver el problema, les he enviado el proyecto, ahora apruébenlo”, afirmó Biden.

El líder demócrata dijo que “durante más de 30 años los políticos han hablado sobre la reforma migratoria y no han hecho nada” y sostuvo que “ha llegado el momento de resolverlo”.

El discurso de un plan lúcido y efectivo en cuatros ejes: proteger plenamente a las familias, crear empleo urgente y de calidad, invertir en Centroamérica para resolver el problema de la emigración y plantar cara a China a corto, largo y medio alcance. La fuerza de un nuevo espíritu en el Congreso. Y la energía moral y liderazgo de un presidente católico.