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España

LA LEGIÓN EN MÁLAGA

El homenaje de Margarita Robles a la humanidad de las Fuerzas Armadas



La Legión estuvo presenta en Málaga junto al Cristo de la Buena Muerte y Ánimas y la Armada para acompañar a la Virgen de la Soledad. Impactó el especial homenaje de la ministra a las Fuerzas Armadas en los momentos más dramáticos de la COVID-19.



Hechos de Hoy / María Céspedes / Actualizado 2 abril 2021

Desembarco de la Legión en Málaga (2017)



Traslado del Cristo de Mena (2016) (2018)





Procesión de Cristo de Mena (2019)




Salve marinera en Málaga (2013)



Intenso Jueves Santo en Málaga con sus señas de identidad únicas. La Legión acompañó al Cristo de la Buena Muerte y Ánimas, y  la Armada protegió y consoló a la Virgen de la Soledad. Un Jueves Santo atípico pero con la misma intensidad y fervor de siempre y el profundo respeto y cariño de la ciudad a La Legión y la Armada. En los actos, el general de La Legión, Marcos Llago, y el comandante naval de Málaga, José Ignacio García de Paredes.

El homenaje de Margarita Robles

La ministra de Defensa, Margarita Robles, participó en el programa especial de Unidos en COPE, en la Cadena COPE para rendir homenaje al arzobispo castrense, monseñor Juan del Río, fallecido en enero por coronavirus.

 Era un hombre muy querido en las Fuerzas Armadas "y con muchos proyectos", como ha recordado la ministra.

"En un año tan duro, en él encontrábamos mucho coraje, mucha valentía, mucho apoyo", destacó la ministra de Defensa sobre algunas de las virtudes que monseñor Juan del Río inspiraba en aquellos que le conocieron.

La ministra de Defensa recordó también lo vivido en el Palacio de Hielo de Madrid (donde pronunció un aplaudido discurso). Subrayó la importancia de la "humanidad" que todas las Fuerzas Armadas y en especial monseñor Juan del Río le transmitía.

Explicó que a ella "le tocaba" estar allí, pero que figuras como las del arzobispo castrense transmitían "esperanza y fuerza" a los soldados que tenían que desempeñar la difícil labor de acompañar a los que morían sin sus familiares para trasladarles a la morgue improvisada en el Palacio de Hielo.

"Yo creía que saldría", aseguró sobre la enfermedad que sufrió monseñor Juan del Río. Y es que el arzobispo castrense vivió en sus propias carnes los efectos de un coronavirus que no pudo superar. "Es una pena que no le hayamos podido hacer este homenaje en vida", se lamentaba la ministra al recordar  una última anécdota que vivió con él en la Pascua Militar.

A este sentido homenaje se han sumado Rafael Barbudo, director de Cáritas Castrense y Manuel Bretón, presidente de Cáritas España. Ambos se unieron en el cariño expresado por la ministra a la figura de un gran hombre de la Iglesia que nos dejó a causa de la pandemia.

Juan José Omella, presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE) y arzobispo de Barcelona, tampoco se ha querido perder este programa especial. El cardenal Omella ha querido destacar el papel fundamental del Espíritu Santo en un tiempo como el que nos ha tocado vivir, además de mostrar su faceta más cercana y personal.

Quiso lanzar un mensaje de esperanza. "Todas las dificultades que encontramos en la vida son oportunidades. De este modo, el cardenal Omella nos invita a ver cómo los fieles de toda España podemos encontrar el sentido trascendental de un año que ha estado marcado por el sufrimiento y la pérdida".

"Lo que ocurra después de la pandemia es un trabajo que debemos hacer entre todos para que los valores que han aparecido no se pierda. Por ejemplo, el tema de la solidaridad, la atención a los mayores a los que habíamos aparcado por no producir… Estos años nos hemos encerrado en nosotros y, ahora, hemos caído en la cuenta de que estamos todos en la misma barca".

A juicio del presidente de la CEE, el coronavirus ha hecho que descubramos que somos seres frágiles, por lo que debemos apoyarnos más en la fe.

La cercanía con Dios es otra de las lecturas positivas que se pueden extraer de esta difícil situación sanitaria, social y económica que padecemos desde marzo de 2020. El Arzobispo de Barcelona habla incluso de oportunidad, frente a quienes consideran que el virus es una especie de castigo o momento doloroso.

"Es una oportunidad para recuperar por una parte el silencio y encontrarnos con nosotros mismos y con Dios. Por otro lado, nos plantea el sentido de la vida, que no todo acaba en el cementerio, que yo quiero vivir y reencontrarme con mis hermanos. Y la fe y la Religión me habla de que es posible porque Cristo resucitó".