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Economía

ESTACIÓN DEL NORTE

El fin del vandalismo y una gestión política para la recuperación de Cataluña



Histórico manifiesto de los empresarios catalanes en el impresionante escenario de la Estación del Norte en Barcelona en un acto de unidad como nunca se había logrado contra quienes buscan la destrucción de Cataluña.



Hechos de Hoy / José Vidal / Actualizado 5 marzo 2021

Éxito pleno en un acto sin precedentes de los empresarios en Barcelona, en el impresionante escenario de la Estación del Norte, para advertir a la clase política -léase las fuerzas secesionistas y anticapitalistas de ERC, Junts y la CUP- de que se traspasaron todas las líneas y que el vandalismo en Barcelona es inaceptable porque está destruyendo la reputación mundial de la ciudad y el valor de su marca.



Un manifiesto contra el vandalismo callejero, contra la inacción política, a favor de la recuperación, y contra la falta de decisiones para reconquistar el prestigio de Cataluña y de su capital, Barcelona. Nunca los empresarios habían hablado tan alto y tan claro,

Fueron 291 entidades y empresas. Sus líderes asistieron en la Estación del Norte a la lectura del manifiesto Ya basta! Centrémonos en la recuperación.

Un encuentro de unidad, con participantes de diferentes sensibilidades, pero bajo el espíritu de la urgencia de poner punto final al derrumbe de Cataluña, su prestigio y su influencia política, económica y cultural. Un evento que recordó al acto histórico de 2007 en el IESE en defensa del aeropuerto de Barcelona.

Un éxito personal de Josep Sánchez Llibre, presidente de Fomento (Foment del Treball) al lograr la asistencia de Mònica Roca, la presidenta en funciones de la Cámara de Comercio (Cambra de Comerç de Barcelona).

Importante discurso en el acto de Sánchez Llibre instando al nuevo Gobierno de Cataluña a que "tenga como prioridad levantar la economía y volver a crear empleo”. “Recuperen la lealtad institucional, imprescindible para recuperar la confianza del conjunto de la sociedad. Den ejemplo de diálogo y pacto y no de la excesiva confrontación de los últimos tiempos”, pidió a la clase política subrayando que nos encontramos "en una situación grave y extremadamente delicada".

"La sociedad organizada no es un contrapoder, es el poder, que democráticamente delega a través del voto en el Parlament (Parlamento de Cataluña) y en el Govern (la Generalitat)”, destacó. “No nos frenen, gobiernen para que todo nuestro capital social se manifieste con toda su capacidad creadora e innovadora”. Enfatizó especialmente que “los radicales antisistema no podrán nunca con la fuerza de una ciudad y de un país que quiere ganar el futuro con trabajo, paz y cohesión social”.

En el acto intervino también el recién elegido presidente de Pimec, Antoni Cañete (Pimec es la patronal más representativa de las micro, pequeñas y medianas empresas y autónomos de Cataluña). Antoni Cañete insistió en el daño que están causando las restricciones para controlar la pandemia sin ayudas para los negocios afectados. "Basta ya de cerrar actividades económicas total o parcialmente y con medidas en ocasiones arbitrarias", apuntó.

En este acto quiso destacar también que "llevamos ya un año de pandemia sin ayudas proporcionales. No sirve que nos den un pescado un día, lo que necesitamos es la caña para poder trabajar y centrarnos en la recuperación".

Antoni Cañete pidió "acciones concretas" contra el vandalismo y llamó a que se constituya de forma rápida “un Govern de la Generalitat fuerte y que trabaje en la preparación de unos presupuestos con sensibilidad económica y social para salvar a aquellos que generan empleo y pagan los impuestos. "Vivimos tiempos difíciles y complejos", quiso subrayar también Antoni Cañete.

De forma especial no se quiso que en este acto participaran líderes polítocos. Se trató de subrayar la iniciativa de los empresarios y la sociedad civil que ama Cataluña y la lleva en el corazón. 

Entre los asistentes, Javier Godó, conde de Godó (presidente del Grupo Godó, editor de La Vanguardia); Wayne Griffiths (Seat­); Ángel Simón (Agbar); Marc Puig (Grupo Puig y presidente del Instituto de la Empresa Familiar); José Creuheras (Planeta); Jordi Gual (CaixaBank); Jaume Guardiola (Banco Sabadell); Juan José Brugera (Colonial); Aurora Catà (Barcelona Global); Antoni Abad (Cecot) y Jaume Roura (patronal de concesionarios Fecavem).

Estuvo presente el mundo cultural con A Contracorriente Films, los cines Verdi y el Grupo Focus. Asistieron hoteleros,  las asociaciones de ejes comerciales, y numerosas empresas a título individual como Cellnex y Saba.

Este acto fue una iniciativa de las patronales Foment del Treball y Pimec. Pero Sánchez Llibre desveló el peso de tres personas para que hubiera un sentido transversal: Javier Godó; Enrique Lacalle (Círculo Ecuestre) y Luis Sans, (tienda Santa Eulalia y presidente de la Associació d’Amics del Passeig de Gràcia).

En este avento trece personas leyeron el manifiesto que condena, el vandalismo, pide un gobierno catalán cohesionado, y reclama al Gobierno de Pedro Sánchez que conceda las ayudas directas a empresas y autónomos para evitar un aluvión de quiebras y la desaparición de negocios.

Intervinieron en la lectura del manifiesto, Camino Quiroga, secretaria de la junta directiva del Círculo (Cercle d’Economia); Elena Massot (Femcat); Gabriel Jané (Barcelona Oberta); Alejandro Goñi (Pimec Comerç); Roger Gaspa (comisión de competitividad comercial de Foment del Treball); Mar Alarcón (como representante del sector TIC); Isabel Galobardas (Pimec Turismo); Santiago García Nieto (asociación de hostelería ConfeCat); Roger Pallarols (Gremi de Restauració de Barcelona. Pimec); Enric Urreta (22@Net­workBCN); Eduard Torres (Turisme de Barcelona); Gerard Esteva (asociaciones deportivas UFEC); y la directora de cine Rosa Vergés. Después de cada párrafo, enfatizaron el lema “Basta ya! Centrémonos en la recuperación”.

Ya basta! Centrémonos en la recuperación

El texto íntegro del manifiesto leido en el importante evento de la Estación del Norte:

"Los ciudadanos catalanes, y también los empresarios, estamos agotados. Justo cuando, con grandes esfuerzos y sacrificios en rentas y puestos de trabajo, salíamos de la grave crisis financiera que hemos sufrido durante diez años, hemos sido golpeados por la COVID y por las medidas adoptadas por las diversas administraciones públicas para combatirla.

La aparente parálisis gubernamental se ha visto agravada por los comportamientos violentos e incívicos de las últimas semanas que contribuyen a hundir, hasta niveles nunca vistos, la imagen de Cataluña y de su capital.

Una vez renovada la legitimación de los representantes políticos y en vísperas de la constitución de Parlamento de Cataluña, los sectores aquí representados del mundo de la economía, de la cultura y de la iniciativa social:

Manifestamos el compromiso de recuperar Barcelona y Cataluña cívicas, dialogantes, cultas, tolerantes, motores económicos y de cohesión social. Y, también, de seguir trabajando para mejorar la calidad de vida, el atractivo, competitividad y proyección internacional de Cataluña y su capital económica y cultural.

Constatamos que los países y las ciudades progresan social y cívicamente y fortalecen su economía cuando las autoridades y la sociedad civil van en la misma dirección. La colaboración público-privada es garantía de progreso y de bienestar social.

Respetamos el ejercicio de los derechos fundamentales de reunión y manifestación. Pero estos derechos se tienen que ejercer de forma cívica y pacífica, tanto cuando expresan adhesiones como cuando expresan protestas, aun respetando la libertad, la seguridad y los bienes de todo el mundo.

Exigimos, cuando no sea así, al Govern de la Generalitat, al Ayuntamiento de Barcelona y al resto de ayuntamientos de Cataluña que ejerzan su autoridad democrática y sus responsabilidades sin complejos, con el fin de recuperar la convivencia y la paz en nuestras calles. Ninguna causa justifica actitudes violentas. Para mantener la cohesión social y los empleos es imprescindible acabar con la violencia, la mejor aliada para destruir empleo.

Expresamos nuestra enorme preocupación por los disturbios, actos de violencia, destrozos de bienes públicos y privados y saqueos que se han producido y se siguen haciendo por todo el país, y muy especialmente en la ciudad de Barcelona, la más importante de Cataluña.

Tienen precedentes y nos tememos que puedan reiterarse. La violencia y la difusión internacional de las terribles imágenes que provocan perjudican gravemente la capacidad de Barcelona y de toda Cataluña de atraer turismo de calidad, talento e inversiones. Comprometen, por lo tanto, nuestro futuro colectivo.

Reiteramos nuestra exigencia que los actos vandálicos realizados por los grupos radicales organizados sean erradicados; y que estos actos sean objeto de la más absoluta condena, sin atenuante.

Pedimos al Govern de la Generalitat, a todos los partidos políticos, y al Parlamento de Cataluña -cuándo se constituya- que den el máximo apoyo a los cuerpos de seguridad, y, en particular, al cuerpo de Mossos d’Esquadra como policía democrática de nuestro país que defiende nuestros derechos y nuestras libertades.

Urgimos a formar el nuevo gobierno sin dilaciones: un gobierno estable, cohesionado y activo que tenga como objetivo principal la recuperación económica de la crisis provocada por la pandemia. La crisis económica a la cual nos enfrentamos es de una magnitud enorme y no tiene precedentes en nuestra historia reciente.

Los ciudadanos, los trabajadores y los empresarios no entenderían que la recuperación no esté en el centro de toda acción de gobierno. No es el momento de las disputas políticas, sino el de la cooperación, la responsabilidad y la lealtad institucional.

Reclamamos un Gobierno que defienda la economía productiva, el empleo y el Estado de bienestar; que sitúe la recuperación económica y la cohesión social como su objetivo principal; que mantenga el orden, es decir, que garantice el libre y pacífico ejercicio de los derechos y libertades para todo el mundo, y el normal funcionamiento de las instituciones; y que dé seguridad jurídica.

Requerimos al Gobierno de España que, siguiendo el ejemplo del resto de países de la Unión Europea, instrumente y conceda, de forma inmediata, ayudas directas a las empresas, autónomos y sectores más afectados por la pandemia para salvaguardar la actividad económica, los puestos de trabajo y la cohesión social.

Proponemos la inmediata negociación y suscripción de un Pacto de País para la recuperación económica y social entre fuerzas políticas, administraciones públicas y entidades de la sociedad civil. El más transversal y con el consenso mayor posible. Es urgente e imprescindible.

Por todo eso, el Govern de la Generalitat, el Ayuntamiento de Barcelona, todos los ayuntamientos de Cataluña y las fuerzas políticas encontrarán en nosotros complicidad y colaboración para recuperar la normalidad y para alcanzar estos objetivos".