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WILLIAM BURNS

China, el mayor desafío geopolítico para los Estados Unidos



El candidato de Joe Biden para dirigir la CIA alertó. William Burns, durante una audiencia ante el comité de inteligencia del Senado, denunció la "actitud depredadora" del régimen de Xi Jinping.



Hechos de Hoy / Arturo Vázquez / Actualizado 25 febrero 2021



Un poderoso perfil al frente de la CIA,  la Agencia Central de Inteligencia (Central Intelligence Agency).

"China es la mayor amenaza para Estados Unidos", afirmó de forma tajante el candidato del presidente Joe Biden para dirigir la CIA, William Burns. Prometió garantizar la independencia de la agencia de espionaje respecto al mundo político.

En un escenario internacional "cada vez más complejo y competitivo", la actitud "depredadora" del régimen chino representa "nuestro mayor desafío geopolítico", señaló durante su audiencia ante el comité de inteligencia del Senado que debe aprobar su nombramiento.

"Superar a China será clave para nuestra seguridad en las próximas décadas. Eso requerirá una estrategia de largo plazo, lúcida, bipartidaria, apuntalada por una renovación doméstica y sólida inteligencia", argumentó.

Aunque Washington puede cooperar con Beijing en asuntos claves como el cambio climático o la no proliferación de armas nucleares, el exnúmero dos del Departamento de Estado (2011-2014) advirtió sobre la naturaleza del régimen chino. "Refuerza metódicamente sus capacidades de robo de propiedad intelectual, reprime a su pueblo, acosa a sus vecinos, extiende su poder en el mundo y construye su influencia en el seno de la sociedad estadounidense", enfatizó de forma muy precisa.

Burns afirmó que la batalla por la superioridad tecnológica en la inteligencia, incluido el uso de la inteligencia artificial, será un elemento clave de su misión. También abogó por reclutar a agentes que hablen mandarín.

Además de China, Rusia, a la que calificó de "agresiva" e Irán, que tachó de "hostil", son las otras grandes amenazas aseguró Burns.

Recordando sus años de embajador de Estados Unidos en Moscú, entre 2005 y 2008, dijo haber aprendido "que siempre es un error subestimar a la Rusia de Vladimir Putin". "Aunque, en numerosos aspectos, Rusia es una potencia declinante, puede ser tan perturbadora" como potencias emergentes como China, consideró.

Burns, impulsor del diálogo con el régimen de Irán que permitió el acuerdo sobre el programa nuclear de 2015, opinó que Estados Unidos debía "hacer todo lo posible para impedir que Irán desarrolle un arma nuclear"

Si el Senado confirma su nombramiento, como se espera, Burns, de 64 años, sustituirá a Gina Haspel, la primera mujer que dirigió la CIA, cuya carrera se ha visto empañada por su controvertido papel en los programas de tortura posteriores a los atentados del 11 de septiembre de 2001.

El candidato de Biden aseguró que los métodos de interrogatorio reforzados, empleados a raíz de esos atentados, "no serán jamás utilizados por la CIA" bajo su dirección, y calificó el ahogamiento simulado, una de esas técnicas, de "acto de tortura".

La elección de Burns busca restaurar la independencia de la agencia, después de que los detractores del expresidente Donald Trump acusaran a éste de querer politizar la CIA. "La política debe detenerse donde comienza el trabajo de inteligencia", dijo Burns, que recordó su larga carrera en Oriente Medio y Rusia.

"Aprendí que los profesionales de inteligencia tienen que decirle a los políticos lo que necesitan escuchar, aún cuando no quieran escucharlo", añadió.

Diplomático durante 33 años, Burns se retiró en 2014 antes de presidir la Fundación Carnegie para la Paz Internacional, un centro de reflexión sobre las relaciones entre países, cuyo programa de intercambio con una organización china considerada como un órgano de propaganda fue criticado por miembros del Comité de inteligencia del Senado.

Aunque su perfil es atípico para el puesto -no es militar ni político y nunca trabajó en los servicios de inteligencia-, Burns aseguró al Comité que conocía muy bien la CIA, con la que trató a menudo durante su carrera.

También hizo hincapié en la necesidad de que la CIA colabore con los aliados de Estados Unidos, especialmente para oponerse a Rusia, a diferencia de la actitud conciliadora adoptada por Trump con Moscú.

"Tendremos más impacto sobre los cálculos de Putin si vemos respuestas firmes no sólo de Estados Unidos, sino también de nuestros aliados europeos y otros”, afirmó. Un giro en la CIA de enorme importancia y una señal del peso y rigor de la Administración de Joe Biden.