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Internacional

NO RECIBIRÁ A JILL BIDEN

Melania, en su último mensaje como Flotus, llamó a la unidad en Estados Unidos



Michelle Obama recibió a Melania Trump en la Casa Blanca (2016) inmediatamente después de las elecciones, para garantizar una transición sin complicaciones. La mujer de Trump se negó a recibir a Jill Biden.



Hechos de Hoy / Arturo Vázquez / Ignacio R. Ferreiro / Actualizado 19 enero 2021



Pudo tener un último acto de rebeldía pero se negó a ello y no quiso recibir a Jill Biden. En los medios de Washington, muchos analistas de la press people negaron que se vaya a producir una ruptura en la pareja. Lo calificaron de leyenda urbana.

En su último mensaje como primera dama (FLOTUS), Melania midió sus palabras evitando condenar el asalto del Capitolio instigado por su marido. Esta vez, en una rectificación, mostró unidad con su marido y distanciamiento con los Biden.

Pese a todo, Melania se despidió con un mensaje de reconciliación y pidió a Estados Unidos que sea “una familia nacional”. En la única referencia al violento asalto al Capitolio, que dejó cinco muertos, aseguró que “hay que ser apasionado en todo lo que se hace, pero siempre recordando que la violencia nunca es la respuesta y nunca puede ser justificada”

La primera dama de Estados Unidos dijo así adiós al cargo y a la Casa Blanca con un mensaje en el que ha apelado a la bondad del pueblo estadounidense, a quien ha pedido que se comporte como “una familia nacional” ante los próximos desafíos que encara el país.

“Hay que centrarse en lo que nos une para elevarnos por encima de lo que nos divide. Elegir siempre el amor sobre el odio, la paz sobre la violencia y a los demás antes que a uno mismo”, señaló en un discurso en el que ha enfatizado “el honor” que ha supuesto para ella ostentar el cargo de primera dama.

“Juntos, como una familia nacional, podemos continuar siendo la luz de la esperanza para las generaciones futuras y continuar el legado de Estados Unidos de elevar a nuestra nación a mayores alturas, a través de nuestro espíritu de valentía, bondad y fe”, afirmó.

La primera dama, quien ha calificado como “inolvidables” los cuatro año de su marido, el presidente, Donald Trump, al frente de la Casa Blanca, ha pedido a los estadounidenses que “sean apasionados en todo lo que hagan”, pero que no se amparen para ello en la violencia.

“Recuerden siempre que la violencia nunca es la respuesta y nunca estará justificada”, ha recalcado, como ya hiciera hace una semana con motivo del ataque al Capitolio por parte de una turba de exaltados partidarios de su esposo.

“Ruego a las personas que detengan la violencia, que nunca hagan suposiciones en virtud del color de la piel ni usen la diferencia de ideologías políticas como base para la agresión y la crueldad. Debemos escucharnos los unos a los otros y centrarnos en lo que nos une”, dijo entonces.

En sus últimas palabras como primera dama, también se refirió a los trabajadores que se han desempeñado en primera línea durante la pandemia del coronavirus, así como los fallecidos a causa de la enfermedad, mientras que ha agradecido las muestras de solidaridad del pueblo estadounidense durante la crisis sanitaria.

“Lloramos por las familias que han perdido a un ser querido debido a la pandemia. Cada vida es preciosa, y les pido a todos los estadounidenses que tengan precaución y sentido común para proteger a los vulnerables, ya que ahora se están administrando millones de vacunas”, enfatizó.

Aunque también ha pedido en su despedida a los estadounidenses que “aprovechen todas las oportunidades para mostrar consideración hacia las otras personas”, Melania ha optado, no obstante, por no acompañar a su sucesora, Jill Biden, en el paseo por la Casa Blanca, una costumbre que se ha prolongado desde 1950 pese a las tensiones políticas de cada momento.

El recorrido siempre tiene lugar mientras se produce otro acto protocolario, en este caso, en el Despacho Oval, entre los presidentes saliente y el presidente electo. Esta vez, la tradición saltó en pedazos por decisión de Donald Trump actuando con venganza y rencor.