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LIBERTAD E IMAGINACIÓN

Tiempos recios, conspiraciones políticas e intereses encontrados



Mario Vargas Llosa plasma la participación de la CIA en el golpe militar contra el presidente guatemalteco Jacobo Árbenz a comienzos de la Guerra Fría.



Hechos de Hoy / C. R. C.  / Actualizado 8 octubre 2019

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Mario Vargas Llosa publica novela. Y como siempre que lo hace, hay una gran expectación. Tiempos recios es una historia situada en Guatemala en los años 50, llena de conspiraciones políticas e intereses encontrados en tiempos de la Guerra Fría. Entrelaza personajes reales con ficticios, en hechos clave de la historia centroamericana.

Tiempos recios se centra en Guatemala. En 1954. El golpe militar perpetrado por Carlos Castillo Armas y auspiciado por Estados Unidos a través de la CIA derroca el gobierno de Jacobo Árbenz.

Detrás de este acto violento se encuentra una mentira que pasó por verdad y que cambió el devenir de América Latina: la acusación por parte del gobierno de Eisenhower de que Árbenz alentaba la entrada del comunismo soviético en el continente.

Tiempos recios es una historia de conspiraciones internacionales e intereses encontrados, en los años de la Guerra Fría cuyos ecos resuenan hasta la actualidad. Una historia que involucró a varios países y en la que algunos verdugos acabaron convirtiéndose en víctimas de la misma trama que habían ayudado a construir.

"Hace unos tres años escuché en la República Dominicana una historia bastante insólita sobre el régimen de Castillo Armas, quien llegó al poder en Guatemala luego de un golpe militar montado por la CIA contra el presidente Jacobo Árbenz, a quien acusaban de comunista", comentó Vargas Llosa.

Cabe recordar que esta novela conecta con La fiesta del Chivo (2005). Une la realidad con dos ficciones, la del narrador que libremente recrea personajes y situaciones, y la diseñada por los que quisieron controlar la política y la economía de un continente, manipulando su historia.

"El asunto me intrigó tanto que comencé a investigar al respecto, hice dos viajes a Guatemala, entrevisté a mucha gente, leí periódicos de la época y, añadiendo muchas cosas imaginarias, de todo ello resultó Tiempos recios", añadió el escritor.