hechosdehoy.com
Comunidad de blogueros

EL PUTT ES SABIDURÍA

Bubba Watson arrasa 7&6 a Kevin Kisner en la final del Dell Technologies



Alex Noren ganó 5&3 la Consolación a Justin Thomas. En los partidos del domingo de WGC Championship Dell Technologies pudimos ver la importancia del putt que determinó las derrotas y la victoria final.



José Ángel Domínguez Calatayud / Actualizado 26 marzo 2018

fjrigjwwe9r1_articulos:cuerpo
El putt es el golpe con el putter. Es el palo que se usa en el green para tirar al hoyo. La cara del putter, prácticamente perpendicular al terreno facilita el suave movimiento de péndulo para empujar la bola al fondo del hoyo. Si es siempre crucial jugar bien el putt, en la modalidad Match Play es decisivo.

En el juego por golpes (stroke play) el jugador se enfrenta, de una parte a todos los que están jugando ese día y, de otra, al propio campo. En definitiva el golfista procura hacer los menos golpes posibles en el total del recorrido: ganar finalmente al campo y al resto de competidores que juegan esa jornada.

Por tanto, aunque el putt hay que jugarlo bien, no es determinante siempre. Uno puede haber jugado mal con el putt algún hoyo y acabar ganando, recuperando golpes en otros hoyos.

No así en el juego por hoyos, no así. En el Match Play cada hoyo es una batalla cerrada. Hoyo terminado, hoyo resuelto para bien o para mal Nada se recupera. La lucha deportiva no es contra una lista larga de competidores, sino contra el adversario concreto con el que se salió del hoyo 1. No se trata de hacer pocos golpes, sino de hacer uno menos que tu adversario. En cada hoyo.

Y para hacer algo menos que el adversario en cada hoyo la piedra de toque es el putt. Sobre todo entre los jugadores profesionales de élite que tienen altos porcentajes de greenes alcanzados en los golpes previsto. Un driver mal dado lo  recupera con sus golpes de approach. Además suelen salir de bunker con maestría. Pero si con todo eso el jugador no está fino con el putt no hay nada que hacer.

Es sobradamente conocido el dicho de que el drive da la gloria y el putt la victoria. Eso fue evidente en las semifinales: Kevin Kisner ganó a Alex Noren por los fallos con el putt del sueco. Bubba Watson hizo lo propio con Justin Thomas metiendo putts que en otras ocasiones se le resistían.

El putt es al golf como el remate de una tarea en el trabajo; como el apretón de manos en un buen acuerdo; como la última piedra de una edificio que declara la obra terminada con perfección.

Y aún más: el putt es el todo o nada tantas veces. Ahí te la juegas. Por eso causa tan intensa frustración fallar un putt corto, de un metro, por ejemplo. El putt es el filo de la navaja del seguir o quedarse, de fortalecerse o presionarse.

Arnold Palmer, un rey del golf decía: “patear es como la sabiduría. En parte un regalo natural y en parte la acumulación de experiencia. 

Por eso también, vemos al jugador dar tantas vueltas por el green, observar hasta el detalle de la dirección de crecimiento de la hierba y, más que nada, hacia dónde caerá la bola. Y en Match Play es un billete de ida sin regreso: o aciertas el destino o el hoyo está perdido.

Si el putter fuera un modo de comunicación, el putt sería la última palabra, esa que puede abrir futuros, pero que, con la misma eficacia, si desaciertas cierra el presente en la celda del pasado y el olvido, de lo que pudo ser y ya nunca será. Con una última palabra, con un último golpe de putt comienza la conjugación del subjuntivo del verbo haber: “si yo hubiera…”.

Ni Alex Noren en la Semifinal, ni Justin Thomas en la Consolación, ni Kevin Kisner en la Final rubricaban el juego de calle con putts certeros. O no leían bien la caída, o la fuerzas se venían abajo o la ejecución era tímida, pero el caso fue que la bola pasaba cerca del hoyo pero no caía en él. Pasar cerca es lo más próximo a no llegar nunca.

Hay veces, y ésta de “patear” bien es una, en que no vale intentar hacer un buen trabajo, solo sirve culminarlo. Cazar es hermoso,pero abatir la pieza es estremecedor y eso lo hace el proyectil que da en el blanco, no el que lo roza.

Nos pasa igual en la vida: el éxito humano no es tanto lucir, dar buena primera imagen sino abrazar los deseos, con la razón y la resolución efectiva.

Así jugó Bubba Watson, un enamorado del golf como arte y, en este partido final del Dell Technologies, poniendo guinda tras guinda en cada green a un exuberante juego de calle. El propio Kevin Kisner, que jugó muy mal las calles salvó con tres putts buenísimos situaciones extremas.

Aunque de nada le valió, porque ya estaba sentenciado desde los hoyos iniciales en los que el zurdo se paseó ganando seguidos los cinco hoyos iniciales. Terminó con seis de ventajas en los primeros nueve y cerró con una resultado abultado.

Con esa confianza en su putt Bubba Watson cumplía la ley de Don January: “Cuanto mejor des al putt, más audaz jugarás”. De  este modo vapuleó a Kevin Kisner con un inapelable 7&6.