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EN EL DESEMPATE

Apoteosis de Phil Mickelson (-16) para vencer el WGC México



Casi lo tuvo Justin Thomas (-16) y acarició la victoria Rafa Cabrera -15), tercero empatado con Tyrrel Hatton (-15), en un gran torneo del golf español: Jon Rahm 20º y Jorge Campillo 27º.



José Ángel Domínguez Calatayud / Actualizado 5 marzo 2018

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El golf profesional está lleno de historias personales. Nos llega poco de las miserias; seguro que las habrá. Pero tampoco llega demasiado de los actos heroicos, de las decisiones para hacer preciosa la vida de otros, para dar sentido a la propia. Hay una persona de especial relevancia en el golf der México: Lorena Ochoa. Fue su máxima estrella y su nombre lo lleva uno de los torneos de la  LPGA. Ganó 30 torneos profesionales, 27 de ellos de la LPGA.

Pocas personas con la cabeza tan bien amueblada desde la niñez. Ganó el Open Británico y siendo N 1 del mundo, en 2010 renunció al golf competitivo – salvo apariciones esporádicas – para reorientar su vida. El año pasado ingresó en el Salón de la Fama. Su vida la dedica desde entonces a su familia y a la Fundación Lorena Ochoa, una “escuela, llamada Centro Educativo La Barranca, en donde más de 250 niños reciben educación académica, deportiva y cultural de calidad, mediante un modelo pedagógico innovador”.

“Considero que las metas profesionales deben ir de la mano de las metas personales. Es muy difícil que pueda existir equilibrio en una persona cuando exclusivamente se dedica a luchar por sus metas profesionales, y no deja espacio para su vida privada, en la que se encuentra su familia y sus amistades y las metas personales” había dicho Lorena.

Escribo lo anterior tras escuchar a Javier Pinedo contar por televisión cómo David Duval también dejó el golf profesional para ocuparse de los tres hijos de la viuda con la que contrajo matrimonio. Son historias personales que acompañan a los compertidores.

En la última ronda en la capital azteca varios jugadores salían con probabilidades de victoria: ocho jugadores estaban en el pañuelo de cinco golpes. El líder, el jovencísimo indio Shubhankar Sharma (-13), partía con dos golpes de diferencia sobre Tyrrell Hatton, Phil Mickelson, Sergio García y Rafa Cabrera Bello. Eso es nada con esos nombres y sólo 18 hoyos por delante.

Para empezar las hostilidades Rafa hizo un eagle desde el bunker en el hoyo 1. Empatando así en la primer posición. Enseguida la respuesta de Tyrrell Hatton -  tres birdies en cuatro hoyos- le puso líder en solitario. Desde más atrás, el desde ayer titular del record del campo, Justin Thomas no daba muestras de fatiga ni asomo de debilidad. Todos enchufados a su juego, a la precisión y a sus mejores habilidades. Presión máxima.

En el hoyo 6 Phil Mickelson se puso líder. Ya estaba arriba. Tenía ganas todo el rato; se le veía desde hace semanas. Y ya sabemos  que el californiano no sufre mal de altura, ni siquiera en este campo mexicano, el de mayor altitud de su temporada. Su bogey en el hoyo 11 dejó comprimida la cumbre de la tabla: Justin Thomas -14; Phil Mickelson -14; Rafa -12 y Sergio -12.

A esa hora, los otros dos españoles habían terminado su jornada: Jon Rahm -6 y Jorge Campillo -4. Thomas en el hoyo 17 hizo bogey. Más atrás venían los últimos partidos y todo volvía a comprimirse en los primeros puestos: tres jugadores con -14, (Thomas, Harman y Mickelson) y dos con -13 (Hatton y Cabrera Bello).

“México, lindo y querido” estaba dando guindilla y pasión a la última jornada; una maravilla: “que digan que estoy dormido/y que me traigan aquí”. La pasión desatada fue la del público del hoyo 18 cuando contempló admirado cómo Justin Thomas metía un prodigioso eagle desde la calle que le dejaba líder en Casa Club: -16; y esos 16 bajo los había hecho solamente en el fin de semana, El sábado -9 y el domingo -7. Como dicen ellos, Wow!

Al partido estelar le quedaban tres hoyos, pero no consiguieron un mejor resultado. En el hoyo 18, se descolgó Tyrrel Hatton que había vivido su guerra particular con el green, guerra que ganó el green.

Phil Mickelson terminó -16 y empató en cabeza. Una vez más habría desempate.

Los españoles han hecho un gran campeonato: todos top 30 - “voz de la guitarra mía/ al despertar la mañana”-: Jorge Campillo -4, en su primera aparición en un WGC (¡Sonríe, Jorge, sonríe), puesto 27º; Jon Rahm, -6 (No pudo ser, Jon, no pudo ser), puesto 20; Sergio García, -12 (casi, Sergio, casi lo logras), puesto 7º, y Rafa Cabrera Bello (no te rindes nunca, Rafa, nunca te rindas) puesto 3º: ¡Cómo has jugado! ¡Como habéis luchado los cuatro.

El hoyo de desempate fue el hoyo 17, un par 3 de 161 yardas (147 metros) con un lago a la izquierda y la bandera al fondo a la izquierda. Peligro. Wedge en las manos. Juega primero Justin Thomas y su bola se pasa de green. Phil Mickelson la deja en el centro a la altura de bandera. Cuestión de habilidad, puntería y temple. Ganó el más veterano, el de mayor edad, el que llevaba más tiempo -cinco años- sin victorias. Ganó Phil “Sonrisa-Del-Circuito” Mickelson. Bravo.