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CLASE MAGISTRAL

El autor, la malévola comedia negra de Javier Gutiérrez



"El autor" es una adaptación de la novela "El móvil", la primera que logró publicar Javier Cercas, en 1987 y cuenta en el reparto con un brillante y arrebatador Antonio de la Torre.



Rick Blaine / Actualizado 16 noviembre 2017

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Manuel Martín Cuenca deslumbró en 2003 con La flaqueza del bolchevique, película que descubrió a una joven María Valverde. Desde entonces mantuvo un estilo de dirección diferenciador y muy característico. En Caníbal,  también presentada en San Sebastián, ya se mostraba el interés por los personajes obsesivos, solitarios y con dificultades para relacionarse con las personas más cercanas. 

Ahora, El autor comienza y finaliza de una manera muy peculiar. Javier Gutiérrez mantiene su mirada como vacía ante una ventana. La cámara está fija observándole. De repente coge un libro de Ernest Hemingway (El Viejo y el Mar) y recuerda unas palabras que le ha dicho su profesor de clases de escritura. Así que se desnuda por completo y arroja al suelo su ropa.

El autor es una adaptación de la novela El móvil, la primera que logró publicar Javier Cercas, en 1987. Desde entonces, Cercas (Soldados de Salamina, Anatomía de un instante) fue ganando una fama exponencial. Lo contrario que sucede con el personaje que retrata al protagonista de El autor.

El director almeriense Manuel Martín Cuenca (Caníbal, La flaqueza del bolchevique, La mitad de Oskar o Malas temporadas) vuelve a ambientar una historia en Andalucía, en este caso a Sevilla, que más que una ciudad luminosa parece un lugar algo inhóspito.

Y la película es compleja pero inteligente, moviéndose en un drama con situaciones cómicas y viceversa: humor con tragicomedia en alguna situación.
 
Javier Gutierrez hace el papel de su vida, un grandísimo actor que junto a Antonio de la Torre bordan unos personajes muy incómodos que serán capaces de revolverle las tripas. El guion vivaz y melifluo es contundente cuando con giros llevan entre los meandros de sus tramas. Fluye, con alevosía, y planta ante unas interpretaciones sublimes, desgarradas e impactantes.