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Salud

DOSIS BAJAS

Reparar las caries y reducir la necesidad de empastes con aspirina



La administración de dosis bajas de aspirina incrementa la mineralización y la expresión de los genes responsables de la formación de la dentina.



Hechos de Hoy / Carmen Rodríguez Campos / Actualizado 27 septiembre 2017

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Las caries dentales constituyen, muy probablemente, el principal problema de salud bucodental en todo el mundo. Unas cavidades en los dientes y muelas que, entre otras consecuencias, provocan que la pulpa dental quede expuesta a las infecciones, por lo que deben ser inmediatamente  reparadas. Y para ello, el procedimiento habitual consiste en eliminar la zona afectada y reconstruir la pieza con material de relleno.

Un proceso comúnmente conocido como ‘empastar’ que, si bien eficaz, no resulta del ‘agrado’ de todos los pacientes dado que implica tener que sentarse en el sillón del dentista y enfrentarse al temido torno dental. según muestra un estudio llevado a cabo por investigadores de la Universidad de la Reina en Belfast (Reino Unido), tan solo se habría que tratar la propia caries con ácido acetilsalicílico, esto es, la consabida aspirina.

"Nuestro trabajo tiene un potencial enorme para cambiar la estrategia que empleamos en el abordaje de uno de los mayores retos dentales a los que nos enfrentarnos a diario. Y es que nuestros resultados iniciales en el laboratorio sugieren que el uso de aspirina, un fármaco ya aprobado para el uso en humanos, podría ofrecer una solución novedosa e inmediata al permitir que los dientes se reparen por sí mismos", indicó Ikhlas El Karim, directora de esta investigación.

Las caries dentales son ocasionadas por las especies bacterianas que habitan en la placa dental, entre otras, y sobre todo, Streptococcus mutans. Y es que una vez finalizadas nuestras comidas, las bacterias liberan ácidos que erosionan el esmalte dental. 

Pero el daño no acaba ahí: la siguiente víctima es la dentina, fina capa de material comúnmente conocida como marfil que constituye la última barrera para proteger la pulpa, esto es, el conjunto de nervios y vasos sanguíneos que se localizan en el interior del diente. Y una vez superados el esmalte y la dentina, las bacterias acceden a la pulpa y, por ende, al torrente circulatorio del organismo.

El objetivo del estudio fue encontrar un posible método para tratar las caries sin necesidad de recurrir a los empastes, que por lo general no tienen un carácter definitivo y tienen que ser remplazados una y otra vez con el paso del tiempo. Y para ello, los autores se centraron en las células madre localizadas en la pulpa dental, células que una vez estimuladas son capaces de regenerar por sí mismo la estructura del diente.

Los experimentos llevados a cabo con cultivos de células madre en placas de laboratorio mostraron que la administración de dosis bajas de aspirina incrementa la mineralización y la expresión de los genes responsables de la formación de la dentina. Todo ello sin olvidar los efectos antiinflamatorios y analgésicos asociados a este fármaco, lo que podría convertir a la aspirina, como apuntan los propios autores, "en una solución única para controlar la inflamación del nervio dental y el dolor mientras se promueve la reparación natural del diente".

"Necesitamos administrar el fármaco de una forma que permita que sea fácilmente liberado en el diente durante un largo periodo de tiempo. Si una persona pone el fármaco directamente en la cavidad de la caries, simplemente será arrastrado", explicó.