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TPC SAWGRASS EN ESTADO PURO

Rafa Cabrera Bello (-6) dio espectáculo con un histórico albatros en el hoyo 16



En una jornada dominada por el coreano Si Woo Kim, las dificultades quitaron brillo a muchos pero el español dio su espectáculo deportivo terminando como los grandes.



José Ángel Domínguez Calatayud / Actualizado 15 mayo 2017

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El recorrido de TPC Sawgrass había cambiado el viento por la mala idea. Era el domingo, ronda final y la organización visto que el clima no ponía difícil el aire la organización pareció optar por poner difícil el campo.

Me recuerda esto aquellos profesores que sufrían mis amigos que estudiaron Ingeniería. Se ha instalado en la mentalidad de los organizadores la especie de que cuanto menos puedan los profesionales jugar al golf, mejor para el golf.

Es el mismo esquema de aquellos profesores: cuanto más suspensos en mi asignatura, más prestigio para la materia. Nos los decía el comentarista de televisión cuando los líderes iban por el hoyo 5:  de 72 jugadores, sólo había 27 bajo Par. Y lo que quedaba.

La consecuencia más cercana fue que Sergio García hizo inútil el birdie del hoyo 2 con un bogey en el hoyo 3. Luego, de inmediato se le apareció el hoyo 4; ahí la bandera no estaba puesta en el lago porque los organizadores no habían caído en la cuenta. Pero le faltaba un metro para estar plantada en el lago.

En ese hoyo, el castellonense mandó su bola a bunker de calle y, desde ahí su pelota medio hundida, aterrizó en el borde entre talud y arena; vamos, directamente a contradecir el famoso eslogan de Nike: “Impossible is something”.

El español, mirando una bandera húmeda desde el pot bunker suspiraba, casi bufaba y salió escaldado: doble bogey. No es sólo amor patrio. Otros muchos sufrieron la manía anti-disfrute del golf que los organizadores exhibieron en su preparación del campo.

Para muestra, un botón: Graeme McDowell terminó su recorrido con cinco bogey y un doble bogey, es decir +7. Bueno – parece decirme mi primo Gonzalo – es que el norirlandés está jugando de pena. ¿Perdona?, podría decirle yo en plan Belén Esteban. El bueno de McG había presentado en los días anteriores  tarjetas de 71-72-74.

Pero el resto de botones de la muestra del día es la crónica de los fracasos sobrevenidos: JB Holmes que partía líder ya iba +5 en el hoyo 9; Kaymer hizo +6, como Daniel Berger; Rickie Fowler, vencedor hace dos años terminó el día haciendo + 7 y, finalmente, el defensor del título, Jason Day descompuso su jornada con un +8,  los mismos que el olímpico Justin Rose.

La propia propaganda del campo que daba imágenes del distintos hoyos rotulaba jactanciosamente “risk”, “drama”, “pressure”. Lo que les digo: presumiendo de que hacer sufrir es todo un estímulo a la hora de preparar campos.

También es verdad que había jugadores aparentemente vacunados de espanto. Héroes del Silencio. Samuráis de la Tortura golfística. Caballeros de los Inalcanzable, que me recordaban la edad gloriosa de mi estirpe en la Reconquista del suelo patrio frente a los sarracenos. Los títulos nobiliarios antiguos como las preseas del deporte actual no se ganan en las tómbolas, sino en el riesgo vencido por el valor.

Del mismo modo los hombres que lideraban el The Players parecían inmunes a la presión, a la disposición de banderas, a las distancias y al viento que, envidioso de los agentes organizadores, volvía a incordiar.

Encaraban los últimos hoyos estos jugadores de posiciones cumbreras. Entre ellos destacaba el coreano  Si Woo Kim, que sorteaba dificultades con el imperturbable rostro de un Buda sentado de la Dinastía Silla.

Pero desde el punto de vista informativo lo más relevante ha sido el albatros de Rafa Cabrera Bello en el hoyo 16.

Albatros (también llamado doble eagle) es lograr con sólo dos golpes terminar un hoyo par 5. El de Rafa es el primero que se realiza en ese hoyo en los 43 ediciones del The Players: después de una salida de 337 yardas (308 metros), se propuso dejar la bola en green. Quedaban 181 yardas (166,5 metros) al hoyo. La bandera estaba a la derecha del  green muy próxima al lago.

Rafa-Nunca-Se-Rinde-Cabrera Bello se plantó de cara al green y su golpe con un bote tras una pequeña elevación en el rough rodó fuerte, chocó en bandera y se fue al fondo del hoyo. Wow! Que dicen allí. El canario miraba al público al escuchar el clamor de los espectadores, preguntó con sus gestos si la bola había ido dentro y al recibir el asentimiento salto de alegría y tiro gozoso el hierro al aire. ¡Bravo!

No quedó ahí la cosa. En el famoso hoyo 17 hizo un birdie corriendo el riesgo del agua más terrible del recorrido.

El último temblor vino en el hoyo 18 cuando se fue al agua con el drive de salida. Pero Rafa, genial dejó cerca de green la bola con el tercer golpe y completó con un chip prodigioso el par del hoyo. En total 8 golpes en los tres últimos hoyos y completo un -6 en el total.