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DE DEUDAS Y MUJERES

Lo que separa a un Club de Golf tradicional del gobierno griego: el caso de las mujeres



Augusta National admitió a Condolezza Rice y Darla Moore en 2012. En septiembre pasado abrió sus puertas a las mujeres el mismísimo Saint Andrews. ¿Dónde va Tsipras?



José Ángel Domínguez Calatayud / Actualizado 28 enero 2015

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Con mi bella prima Margarita en los emiratos, donde asiste invitada al Omega Dubai Desert Classic, la ciudad se ha quedado con el color triste de un crisantemo en un velatorio. Sin ella no hay alegría posible en la ciudad. O así me lo parece a mí. Sin embargo, en casa el servicio cantaba en la cocina de forma audible mientras me preparaban el desayuno. Debe ser cosa del cambio generacional: en casa de mamá el servicio no cantaba ni en misa. O al menos no se le oía.

.- Buenos días, señor. Esplendida mañana ¿no cree?
.- Ciertamente. Siempre que consideremos buenos los días de réquiem - respondo yo en tono conciliador.
.- Ejem, espero que disfrute del desayuno.
Me quedé solo, con la indeseable compañía de un rayo de matutino sol que penetraba hasta el tarima indiferente ante el dolor por la ausencia. ¿Quién habría invitado a este rayo a mi casa en un día tan lúgubre?
 
Retorna el atento servicio doméstico con la prensa del día.
.- A ver si el señor encuentra alguna noticia agradable.
Vuelvo a quedarme solo. Bueno, menos solo porque al rayo de matutino sol se le ha unido ahora la prensa. Al menos ABC, hay que reconocerlo, tiene una de las mejores secciones de necrológicas. ¡Qué esquelas tan apañadas! Las hay de varias tallas y proporciones. Incluso las de algunos difuntos aparecen repetidas, como si sus deudos temieran que con una única esquela no fuese suficiente para que el notario se enterase y abriera el testamento.
 
Conozco gente que desde que cumplieron cierta edad siempre empiezan la lectura de la prensa por las esquelas: ¡qué alegría no encontrar allí el propio nombre! Es cosa, desde luego, tranquilizadora y nada de risa: un aguerrido líder sindical – más comunista que ese Sr. Monedero (creo que se adorna su nombre con tan sugerente apellido) pero mucho más pobre que él – vino una mañana, pálido como la ceniza, a mi despacho para mostrarme el periódico del día donde estaba insertado el luctuoso rectángulo, cruz y “qepd” incluidos, en el que figuraban en letras gruesas su nombre y sus dos apellidos.
 
Cuando comprobé, por la lista de parientes bajo el nombre, que el difunto no era mi combativo líder sindical, se me escapó un “lástima”, que por poco provoca un serio conflicto laboral.
.- ¿Qué dice de “lástima”? – me espetó entre indignado y espantado aquel trueno.
.- …Lástima que ocurran estás cosas – me dio tiempo a corregir –. En España nos pasa esto porque hay muchos apellidos coincidentes. En Francia no es tan frecuente que uno vea repetido sus apellidos. ¿A que no conoce usted dos Reveilhou? Yo tampoco; ¡hala!, alegre esa cara, vamos juntos a la máquina de café y pelillos a la mar.
 
Pues, vistas las esquelas con la ausencia de mi nombre entre los de los finados respiré reconfortado y fortalecí mi ánimo engullendo un trozo de huevo frito con su alícuota parte de jamón. Solo entonces me creí con fuerzas para enfrentarme a los titulares. Entre ellos me llamó poderosamente la atención uno relativo a la actualidad helénica: “Ninguna mujer en el gobierno de Alexis Tsipras”.
 

Suena el teléfono y corro a cogerlo pensando que es ella. Pero no, es la otra “ella”: “El Terror”, mi tía Alicia.
.- Sobrino ¿qué alegre y presto me has cogido el teléfono? Así me gusta.
.- Todo por la Patria.
.- ¿Qué? Deja de decir sandeces: habrás leído lo del primo político del de la coleta.
.- Sí, interesante casa de gobierno sin gineceo (en griego, gynaikeion). 
.- ¿Quieres que te diga lo que pienso yo? - me pregunta, y sin esperar mi respuesta me lo cuenta?:
 “¡Caray, sobrino, con los progresistas-de-toda-la-vida-prometo-pero-no-juro! Ni una mujer en el gobierno de un Estado europeo es algo cuando menos chocante. Si hasta en las cofradías de Sevilla las hay. Si la misma cuna del golf, el pasado 18 de septiembre voto a favor de la presencia femenina entre su carcomidas paredes: “The Royal and Ancient Golf Club of Saint Andrews has agreed to admit women to its membership” titulaba alborozada Alice Arnold en The Telegraph del pasado 14 de septiembre.
 
Y ahora viene el progresista-pata-griega-amigo-de-haber-si-podemos y regala a la concurrencia su propia interpretación de la igualdad, justo antes de ir a saludar la persona más poderosa de Europa que es precisamente una mujer.
 
La estoy viendo con su traje chaqueta de color marengo austeridad, su carpeta llena de ideas y su inmenso bolso naranja española de Longchamp en la entrevista con el hombre del gobierno-progresista-de-sólo13-hombres-sólo de la divisa Syriza”.
 
Cuando colgó también yo me paré a imaginar el encuentro Merkel vs.Tsipras:
.- Kalispéra , Guten Tag, kyría Merkel.
.- Guten Tag, Herr Tsipras, bienvenido a Berlín, enhorabuena por esa victoria.
.- Polí kalá efjaristó… y luego dirán que gano de “chiripas” – dice el líder Tsipras queriendo hacerse el gracioso.
.- Ya. Vamos al meollo – dice la práctica representante del sexo preterido. - ¿Qué plan tiene para hacer frente a sus obligaciones con la  Unión Europea?
.- Bueno, verá, querida Frau: va a ser que no. Claro… que si se conforman con cuarto y mitad de lo que se debe podemos llegar a un acuerdo.
.- Lo estudiaré, Herr Tsipras – y haciendo de Tsipras corazón le suelta-: mándeme a su ministra de Bienestar Social y negociaremos con ella un paquete que es un paquetón.
 
.- No hay ministras, señora.
.- ¡Oh vaya! Con lo que gustan en Bruselas las damas ministras. Quizás podría reconsiderar un plan alternativo.
.- Dígame, Frau, ¿qué idea tiene para salir del impás.
.- Mi idea no es para salir del impás, sino del impar: la igualdad es muy querida en la Europa Comunitaria. Casi tanto como cobrar las deudas con la Unión. Así que, ¿por qué no convierte su Coalición Progresista en Club de Golf a la antigua usanza? Tendrían al principio sólo hombres, pero en dos o tres años meten dos socias como hizo Augusta National, y después hablamos de renegociar deuda. ¿Le parece?

Y el mundo gira como una bola de golf buscando un rincón donde hallar reposo.