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ROTO POR LA EMOCIÓN

Segunda victoria de Miguel Ángel Jiménez en el Champion Tour



Era el jueves, 22 de enero cuando se difundía una nota de prensa con los nuevos patrocinadores de Miguel Ángel Jiménez: Mitsubishi, Bobby Jones y Lamkin Golf Grips.



José Ángel Domínguez Calatayud / Actualizado 26 enero 2015

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Miguel Ángel Jiménez simboliza nuestra filosofía: se esfuerza constantemente con el objetivo de lograr ‘algo mejor’, de la misma manera que nosotros continuamos creciendo e innovando. Nos complace unir su imagen a la nuestra, ya que sus logros y actitud ante la vida demuestran pasión y absoluto compromiso”. Son palabras de Kiyoshi Furukawa, consejero delegado de Mitsubishi Electric.

Era el jueves 22 de enero y al día siguiente comenzaba el Mitsubishi Electric Championship en Hualalai que ganaría Miguel Ángel Jiménez. La confianza siempre es prestada y no se puede responder de mejor manera a la concedida por un patrocinador. Supongo que el Sr. Furukawa estará más contento que unas pascuas y que habrá tomado buena nota - para darle a final del ejercicio una abultada prima de desempeño - del directivo que le propuso al español.

Vamos, como que es una de las cantidades de yenes invertidas en comunicación más rápidamente rentabilizadas del mundo de golf: inviertes el jueves, el viernes empieza el campeonato de tu marca, el chico que lleva tus colores se coloca arriba de la pizarra, triunfa espectacularmente, y la tele venga a dar planos y planos del polo de Miguel Ángel con el nombre de la compañía y su logo de tres diamantes rojos abiertos como aspas.

Ese logo, que a partir de ahora lucirá el malagueño tiene su historia. Como puede leerse en la página oficial de la entidad nipona, Yataro Iwasaki, de estirpe samurái fundó en 1870 la primigenia organización Mitsubishi. También se debe a él la marca de los tres diamantes como emblema la empresa. Se trata de la combinación de dos divisas; la divisa de tres hojas de roble de la familia Yamauchi, señores de Tosa, donde nació Yataro, y la divisa castaña de agua de tres puntas de la familia Iwasaki.

Castaña, diamante, roble son palabras-señal que representan vitalidad y dureza ante las adversidades, y tanto en el juego de Miguel Ángel como en la fuerte pasión de su juego otoñal pueden apreciarse esas cualidades.

Así que muy buen ojo el de quien eligió al español y buena vista la del japonés que eligió Hualalai para diputar este torneo: ¡Vaya campo bonito este hawaiano jardín! Varios hoyos están al borde mismo del Pacífico, o sea, una locura para mi amigo Rafa y su caña de pescar bolas: estaría horas pescando todas las bolas que caen al mar.

De todas las maneras, aunque enseguida tomó puestos de cabeza y ya estaba primero al término del segundo día, el torneo no ha sido para Miguel Ángel Jiménez un paseo por una rosaleda. Para empezar, él mismo llevaba dentro una espina: “Ha sido una victoria muy especial, trabajada y peleando hasta el último golpe. Quiero dedicársela a mi madre que falleció el domingo pasado. Estoy muy emocionado”, declaró el jugador.

Luego hay que reconocer que sus compañeros contrincantes son auténticos luchadores. El Champion Tour es el circuito americano de los profesionales sénior: es su circuito y tienen los dientes afilados de tantos partidos en la categoría regular y en ésta: hay muchos apellidos ilustres: Cuples, Langer, O’Meara o Montgomery suenan a batalla. Son batalla.

Miguel Ángel Jiménez suma su segundo título en el Champions Tour; el primero lo logró en abril de 2014 cuando debutó en este circuito en el Greater Gwinnett Championship. En Estados Unidos se refieren como “el hombre más interesante del mundo”.

Su propia descripción de la última jornada es Pisha en estado puro: “aunque parecía que nunca iba a llegar el birdie, me he mantenido tranquilo y concentrado en todo momento. En el tee del diez le dije a mi caddie: ‘tengo que hacer unos cuantos birdies para alcanzar a Mark O’Meara, ¡y hecho! El putt del 17 ha sido importantísimo”’. “Ahora, a descansar unos días que buena falta me hace, estoy roto; luego volveré a jugar el Circuito Europeo: Malasia, Tailandia e India, y después el WGC Cadillac en Miami”, añadió.

Era el jueves, 22 de enero cuando, con ocasión de la presentación de sus tres nuevos patrocinadores, sentenciaba el malagueño: “este año he empezado con muchas ganas y con la misma ilusión que hace 27, cuando por primera vez jugué el Circuito Europeo completo después de sacar la “tarjeta” en el 88… A pesar de que me han caído 51 tacos sigo sintiéndome en forma, competitivo y con ‘la azotea’ en su sitio”.

El domingo – pelo zanahoria cubriendo la azotea, feliz sonrisa y una hawaiana guirnalda colgada al cuello - su cara rubricaba estas palabras. Enhorabuena, gran campeón.