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BEAUTIFUL PEOPLE VS AMAZING PEOPLE

La clave de la felicidad en el golf: un tuit de Belén Mozo



Se celebra en Pekín el Reignwood LPGA Classic con presencia española destacada: la navarra Beatriz Recari y Belén Mozo, que está bien situada después de dos vueltas.



José Ángel Domínguez Calatayud / Actualizado 4 octubre 2014

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Hace justo un mes Belén Mozo escribía en inglés en su cuenta de Twitter que “la clave de la felicidad es dejar que cada situación sea lo que es, en lugar de lo que usted piensa que debería ser”.
 
Incluso desde este estoico fondo, la gaditana ya dejó testimonio de su altruismo y de su corazón de oro. Lo comprobó en sus carnes Alex Notte, alumno de secundaria: como ya publiqué y muchos ya conocen, este joven discapacitado que practica el golf como terapia. Es un seguidor entusiasta de Belén Mozo y se atrevió a invitar a la golfista a su baile de graduación. La sorpresa fue que ella aceptó y subidos a un Rolls Royce de 1959, ella con traje largo turquesa y él con un smoking como mandan los mejores manners, asistieron al baile, se dejaron retratar y disfrutaron de una noche invencible de fiesta y deportiva camaradería.
Kristine, la madre del joven – que habrá pasado lo suyo en estos años – dijo que “suceden cosas asombrosas porque hay gente asombrosa”.
 
Amazing people, gente asombrosa. Porque ciertamente no es lo mismo beautiful people que amazing people. En España hemos sufrido algunos especímenes de beautiful people no del tipo que cantaba Melanie Safka en 1971 – Beautiful people / you live in the same world as I do / but somehow I never noticed / you before today / I’m ashamed to say – sino gente de la burbuja de sí misma que cursa en desprecio de todo “otro” y acaba en estallido de asolada putrefacción. Y en millonario hedor de tarjeta black.
 
Pero lo cierto es que a nuestro alrededor hay personas de las que merece la pena enamorarse, seguirlas, aceptarlas plenamente y deslumbrarse con los destellos de ese rastro divino latente en tantos y tantos corazones.
 
Sí: son gente que te la encuentras en tu deporte favorito, en la calle, o en el momento en el que el trabajo se había hecho muy cuesta arriba. Amazing people! No gente que agrada por agradar, sino que agrada por que quiere hacer feliz. Incluso, si se me permite la expresión, que quiere sin querer, con esa naturalidad que el carácter ha terminado por esculpir en toda la persona.
 
Pienso que para muchos Belén Mozo refleja lo que estoy diciendo. Desde luego para la familia de aquel estudiante necesitado – todos somos necesitados – del Bearden High School de Knoxville. Pero también para los que se benefician de su apoyo a otras iniciativas de alcance como la de Drive for Zero de Unicef USA. Y - cómo no - para sus colegas de trabajo en los campos femeninos del golf.
 
No sé hasta que punto el golf como deporte, como juego y como profesión activa, revitaliza las virtudes que aproximan a los humanos entre sí. Sea así o no, el modo de practicarse sí tiene formas que ayudan a comprender a los compañeros, a aceptar sus modos diferentes de hacer la mismas cosas, y a ganar o perder con la seguridad de que lo importante está en el interior. Es un hecho en el que coincidirán muchos amigos y amigas del golf que con el espíritu turbado no es posible jugar un golf íntegro y hondamente satisfactorio.
 
Se trata de un modo de paz dentro de uno que, como parece indicar el pensamiento contenido en el tuit de Belén Mozo citado al comenzar este texto, no está tanto en torcer la realidad para que se ajuste al capricho propio, sino en aceptar que la realidad sea la que ya es y, en ese escenario, aspirar a un relato superior. Ella ve argumentos en el servicio y la estima del dolor que le roza. Y emplea su oficio del golf para crecer para adentro y lanzar su swing hasta una estrella, la más alta.
 
De momento, cuando escribo, ella está en China, jugando el Reignwood LPGA Classic en Pekín, y ha terminado la segunda jornada con un acumulado de -8 y empatada en el tercer lugar con otras tres compañeras, todas a cuatro golpes de la poderosa estadounidense Stacy Lewis (-12). Cuando usted lo lea, se habrá jugado ya un recorrido más – cosas de los husos horarios – y esto habrá cambiado. O no.
 
Lo que sí esperamos que no cambie es la altura de miras de Belén Mozo y que, con la madurez de la edad añadida a la responsabilidad, su fortaleza de espíritu le haga triunfar de los mercaderes de biografías de la beautiful people y podamos decirle, decirte muchas veces Belén, you are amazing!