Sebastián Piñera y José Mujica viajaron a la isla Rey Jorge en un viaje conjunto con el objetivo de inspeccionar las bases de Chile y Uruguay en la Antártida. En esta gira, se trasladarán también a las islas Greenwich y Decepción. En el marco de este viaje Piñera adelantó la construcción de una nueva base para reforzar la presencia de Chile.
El viaje del presidente se realiza con el marco de fondo de un año en el que quiere que predomine una agenda política de reformas de peso y alcance, un debate abierto de hecho por la fuerte demanda de cambio del modelo educativo. Otras voces en Santiago insisten y recuerdan al presidente que la primera reforma debería de pasar por el cambio del Cuerpo de Carabineros, sus uniformes, y el abandono de los camiones de agua, unidos a una imagen de feroz represión. Este debate lo ha puesto además en un primer plano Camila Vallejo al denunciar a The Guardian que muchos estudiantes fueron "torturados" durante las movilizaciones estudiantiles del año pasado.
Búsqueda de una reforma con consenso
Con todo, las reformas en materia tributaria y social marcarán en los próximos dos años la agenda de la Administración de Sebastián Piñera. Entre los objetivos de dichas reformas, se encuentra la creación de empleo y la necesidad de proteger la economía chilena de los embistes que puedan llegar desde otras economías como la estadounidense y la europea. A partir de ahora, la clase política tiene el reto de consensuar una reforma tributaria que parece dividir a las distintas formaciones. Según el Gobierno de Piñera, el proceso de diálogo debe finalizar en el mes de marzo o abril a más tardar. Si no se llega a un consenso, el presidente podría plantear la posibilidad de presentar directamente el proyecto de reforma sin el apoyo de la oposición.
En la denominada como “carta de navegación”, que ha sido consensuada con ministros y dirigentes de la coalición, Sebastián Piñera ha marcado lo que va a ser su agenda de gobierno hasta marzo de 2014, fecha en la concluye la presente legislatura. Andrés Chadwick, miembro de Unión Demócrata Independiente (UDI), señaló que el Ejecutivo “dará prioridad a las reformas en materia de educación, salud, trabajo y seguridad pública”, con lo que la reforma del sistema electoral quedaría fuera. De hecho, para Chadwick modificar el sistema electoral binomial y “colocarlo como algo prioritario es tener una excesiva expectativa o esperanza” en llegar a acuerdos con la opositora Concertación.
Se especula que precisamente haya sido la UDI quien haya presionado para que no se ponga sobre el tapete el debate sobre la cuestión electoral. Puede que Piñera, cercano a Renovación Nacional, viera en una renovación del sistema electoral una oportunidad para relanzar su popularidad entre la opinión pública del país. De hecho, el propio Piñera encabezó -como destacó Hechos de Hoy- varias reuniones con sus antecesores en el cargo -Patricio Aylwin, Eduardo Frei Ruiz, Ricardo Lagos y Michelle Bachelet- con los que llegó a la conclusión de que debía modificarse dicho sistema electoral. Pero, finalmente, el ala dura de la Coalición por el Cambio habría hecho valer su postura para que no se trate dicho asunto en lo que queda de legislatura. Y es que, entre la UDI existen temores de que con una reforma electoral se sume una gran mayoría de nuevos votantes jóvenes quienes, en su mayoría, están apoyando las protestas estudiantiles contra el gobierno.
Modificar el sistema electoral
El sistema binominal ha permitido la formación de un sistema bipartidista en torno a las dos grandes coaliciones. Está basado en la elección de representantes según las votaciones desarrolladas en las distintas divisiones electorales, al margen del número de apoyos que cuenten las formaciones políticas a nivel nacional. Fue diseñado por Jaime Guzmán, bajo petición de Augusto Pinochet, por lo que algunas formaciones lo ven como una herencia de la dictadura militar.
Las críticas al sistema electoral han venido, mayoritariamente, desde la izquierda extraparlamentaria pero, en los últimos años son muchos quienes se han unido al deseo de modificarlo en favor de una mayor representatividad de la voluntad de los votantes. Entre ellos amplios sectores de la coalición de Piñera que optan por la consecución de un sistema uninominal, al estilo de EEUU y el Reino Unido. Por su parte, la Concertación se muestra favorable hacia un sistema más proporcional.
- Ignacio Rubio es periodista y Máster en Política Internacional por la Universidad Complutense de Madrid.