Dos imágenes que son dos trallazos en el día en que triunfaron los animales. Esas malas lenguas, terriblemente afiladas, a veces, como en tantas otras circunstancias de la vida, se rascan la cabeza y dudan de si los animales tienen dos patas o cuatro.
Si en España muchos se hacen la pregunta, no digamos la perplejidad con que se mira todo este día de locos en Barcelona desde América Latina. Sobre todo aquellos que vivieron con emoción la última faena de José Tomás en la Monumental de Barcelona no aciertan a dar en la tecla para hallar una lógica a un acontecimiento vivido con todo el morbo de legión de enviados especiales, blogueros, analistas y amantes de la tauromaquia o figuras legendarias de la fiesta. Si una imagen era la risa de satisfacción de Carod-Rovira y Montilla, la otra estuvo en las lágrimas de Serafín Martín.
Pero como los hechos son tozudos, lo de las corridas de toros en Barcelona ya pasó a la historia de Cataluña porque hacerlo a partir del 1 de enero de 2012 será ir contra la ley. Al final, como reflejó Hechos de Hoy, 68 votos a favor de la prohibición, 55 sufragios en contra, nueve abstenciones, dos desapariciones y una ausencia.
La respuesta de la oposición fue contundente. El PP emplazó al PSOE a anular la prohibición en el Congreso. Presentó una proposición de ley para proteger la Fiesta como "manifestación cultural" a la que tienen derecho los españoles. El Grupo Popular presentará en los próximos días en el Congreso una proposición de ley para blindar la Fiesta de los toros como una competencia exclusiva del Estado en todo el territorio nacional.
Si José Luis Rodríguez Zapatero pensó que ya habían llegado las vacaciones de un curso político interminable se equivocó. El líder de la oposición, Mariano Rajoy, va a emplazar al PSOE a desmarcarse del PSC -los socialistas catalanes- y a anular en las Cortes la prohibición acordada en Cataluña. Y presumo que no será debate fácil para Zapatero. Pero de todo lo sucedido, y de las primeras planas del día después me quedó con la contundencia de lo escrito por Jorge de Esteban, catedrático de Derecho Constitucional y presidente del Consejo Editorial de El Mundo. "Hacia el totalitarismo" sentenció levantado acta del dia de risas y lágrimas. Y presiento que retrató de forma veraz lo que sucede.