El tenista suizo Roger Federer se impuso por séptima vez en su carrera en el Torneo de Wimbledon, tercer Grand Slam de la temporada, tras ganar en la final al británico Andy Murray (4-6, 7-5, 6-3, 6-4), por lo que iguala al estadounidense Pete Sampras y se coloca de nuevo al frente del ranking mundial de la ATP.
Todo estaba listo para que Roger Federer rompiera todos los récords y no falló. El nuevo número uno del mundo se impuso con solvencia a Andy Murray tras sobreponerse a un inicio algo dubitativo y se adjudicó su séptimo título en el All England Tennis Club. De esta forma, Federer suma su decimoséptimo grande y conquista, además, el título número 75 de su palmarés para colocarse de nuevo al frente del ranking ATP.
Fue una batalla dura que Federer sólo enderezó cuando llegó la lluvia, tuvo que interrumpirse el partido, y luego seguir bajo techo. De nuevo se emocionó en su triunfo sabiendo bien lo que dejó atrás y sus amargas derrotas ante Rafael Nadal que el campeón español siempre consoló con la profunda amistad y respeto, una relación de cariño mutuo que se profesan,
Federer sabe bien lo que la ha costado volver a ocupar el trono del tenis mundial. Lo hace en la frontera de los 31 años y en un momento de esplendor de su tenis, de enorme precisión y elegancia, con una muñeca prodigiosa. "En los dos últimos años he dejado escapar muchas ocasiones, pero nunca he dejado de creer y he recuperado la confianza. Creo sinceramente que he jugado mi mejor tenis en este torneo", confesó con el emoción en su rostro al agradecer al público el apoyo que tuvo.
No fue victoria fácil porque Andy Murray dio lo mejor y le tuvo en un puño en una gran final. Roger Federer vive ahora el momento dulce de igualar la marca de un tenista que admira, Peter Sampras, con siete títulos sobre la hierba, el escenario en el que se siente mejor y que le parece el marco más conveniente para jugar al deporte que adora. Ahora vuelve a ser feliz porque reconstruyó su moral y jugará contra Rafael Nadal desde la posición de autoridad moral de ser el número uno. De nuevo Federar contra Nadal, el gran espectáculo vuelve con toda su grandeza.