Barack Obama se mostró distendido en su encuentro con Leonel Fernández de quien escuchó con interés sus puntos de vista sobre la situación en el Caribe, que tiene su crítico epicentro en el ocaso de los Castro, así como en la complejidad de los equilibrios que han acompañado la crisis institucional de Honduras.
Obama, que prepara con notas personales sus encuentros además de los documentos de su jefe de gabinete y staff presidencial, ha colocado la cuenca del Caribe en una zona preferente. Al desastre medioambiental por el accidente en la plataforma de BP, su Vietnam ecológico más inesperado, le inquieta la situación en Cuba donde desea una transición pactada. Asimismo supo que en Honduras iba a ser medida su Administración como así sucedió. Y en todo ello, agradeció el activo papel de República Dominicana.
En su largo encuentro en la Casa Blanca, hubo acuerdo entre Obama y Fernández sobre Haití, la cuestión de Honduras y la preocupación por cómo el narcotráfico extiende su poder y busca bases y voluntades en el Caribe para afianzarse en la región. Por eso Obama, además de agradecer la ayuda dominicana para afrontar la crisis humanitaria en Haití, puso énfasis en la colaboración contra el narcotráfico.
Obama ya se reunió con Fernández en la Cumbre de las Américas de Trinidad y tiene información directa a través del ex presidente Bill Clinton de la cumbre de Punta Cana. Por eso enfatizó que la colaboración dominicana fue "extraordinariamente importante" y sigue siéndolo "ahora que estamos examinando cómo reconstruir Haití". República Dominicana permanece como la principal plataforma para el traslado de la ayuda humanitaria internacional.
El papel dominicano, clave en Honduras
Para la Administración de Obama la colaboración dominicana es también clave para intentar resolver el bloqueo diplomático sobre el regreso de Honduras al seno de la Organización de Estados Americanos (OEA). Sobre la lucha contra el narcotráfico, Obama fue muy claro. "El problema nos concierne a todos, y si queremos resolverlo, vamos a tener que trabajar de forma coordinada", subrayó. Fernández considera por su parte que debe haber una gran colaboración entre el Caribe, América Central y México. Y en ese sentido, le insistió a Obama en que haya una mayor implicación a todos los niveles.
El encuentro en la Casa Blanca tuvo también importancia para cuestiones de las relaciones bilaterales entre Estados Unidos y República Dominicana en el plano económico. República Dominicana es uno de los países que se beneficia de la Iniciativa Caribeña de Seguridad para la Cuenca del Caribe (CBSI), un programa estadounidense que arrancó en mayo con 45 millones de dólares.
Ambos presidentes abordaron además temas comerciales y energéticos. Obama, quien expresó recientemente su deseo de duplicar dentro de cinco años las exportaciones estadounidenses, se mostró convencido de que en República Dominicana existen posibilidades en el campo de la energía limpia. República Dominicana estudia producir etanol a partir de la caña de azúcar, como ya hace Brasil, recordó precisamente Fernández en un encuentro que ha supuesto un salto cualitativo en la relación entre Washington y Santo Domingo.