En el arranque de Las mañanas de la COPE con Ernesto Sáenz de Buruaga, Mariano Rajoy se refirió a la última encuesta electoral ante los comicios catalanes que sitúa al Partido Popular, como señaló Hechos de Hoy, en una horquilla en la que ganaría uno o dos escaños.
Las mismas encuestas indican que CiU no conseguiría la mayoría absoluta por lo que el apoyo del PP en la investidura, al igual que sucedió con Patxi López en el País Vasco sería decisivo. La estrategia de Mariano Rajoy en Cataluña es la misma que en el País Vasco: apoyar el cambio político sin ninguna cuota de poder ni exigencia sino sólo como servicios a los ciudadanos y apoyo a la regeneración de la vida pública. Sobre este asunto y el momento actual de la política española, habló a fondo.
El presidente del Partido Popular y líder de la oposición admitió además que en estos momentos resulta "prácticamente imposible" aprobar una moción de censura en el Congreso de los Diputados contra el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, pero no descartó presentarla para conseguir "otros efectos".
En su entrevista en la Cadena COPE, Rajoy explicó que en los últimos 25 años de historia de España "nadie ha puesto una moción de censura" contra el Gobierno, ya que los únicos precedentes son los de Felipe González en 1981 y de Antonio Hernández Mancha en 1986. Y en ambos casos salieron derrotados. Rajoy, que durante los últimos años ha expresado en público su rechazo a este "instrumento" en varias ocasiones, afirmó esta vez que no descarta utilizarlo por tratarse de una fórmula parlamentaria que recoge la Constitución para provocar un cambio de Gobierno.
Sin embargo, explicó que, con el reparto de escaños que existe actualmente en el Congreso, sería "prácticamente imposible" que el PP consiguiera sacar adelante una moción de censura contra Zapatero porque, para aprobarla, tendría que lograr que la secundaran formaciones de izquierda como ERC e IU. Rajoy matizó que, aunque se perdiera, presentar una moción de censura en estos momentos podría "tener otros efectos" en la sociedad en la opinión pública. Esta es la tesis que, según ha podido comprobar Servimedia, mantienen varios dirigentes del partido, quienes piensan que usar este instrumento ayudaría a dar a conocer la alternativa del PP.
La fuga de Corbacho
Rajoy prefirió decantarse, en cualquier caso, por la convocatoria de elecciones anticipadas dado que el Gobierno de Zapatero se encuentra "en minoría" en el Parlamento. Convocar a los ciudadanos a las urnas en estos momentos, dijo, serviría al menos para que Zapatero tuviera que exponer en el Parlamento su programa económico y para comprobar "si tiene el apoyo de la Cámara".
En un tono realista, Rajoy manifestó que es muy probable que la opción de convocar elecciones anticipadas nunca llegue a producirse porque depende directamente de Zapatero y, conociéndole, dijo que esperará "hasta el último segundo del último minuto del último día". "Más, sabiendo como ve el mundo", apostilló en referencia implícita a la fe que el presidente del Gobierno suele tener en poder cambiar las cosas y dar la vuelta a la situación cuando se encuentra envuelto por las adversidades.
Rajoy añadió que "en una democracia normal" habría que convocar elecciones anticipadas de inmediato, especialmente cuando el Gobierno se encuentra "en minoría" con 169 diputados y parece que los ministros huyen "en estampida" con el fin de que "quiere quitarse de en medio y buscar acomodo en otro sitio", en alusión a la marcha de Celestino Corbacho a Cataluña para ser candidato.