Patriots vs Giants, sed de venganza en la Super Bowl, y superlativo Manning
Madonna fue la protagonista en el intermedio, con una actuación junto a Nicki Minaj y M.I.A. que animó a los millones de aficionados que siguieron el encuentro, mientras que Kelly Clarkson entonó el himno nacional.
EL GRAN ESPECTÁCULO DE EEUU
Eli Manning se consagró como uno de los grandes "quarterbacks" y fue líder de los New York Giants. (Foto: NBC)
La XLVI final de la Super Bowl llegaba cargada de emoción y tensión, con unos New England Patriots con sed de venganza frente a unos New York Giants que no partían como favoritos, pero que ya consiguieron derrotar al equipo neoyorquino en la final del 2008. Ambos equipos contaban con tres anillos de campeones en sus vitrinas y buscaban el ansiado cuarto en el espectáculo deportivo más importante de Estados Unidos y uno de los más grandes del mundo.
El espectáculo que rodea a la Super Bowl va mucho más allá de lo deportivo, como un pequeño microcosmos en el que todo gira en torno al partido creando un pequeño universo paralelo. En esta dimensión, Madonna fue protagonista en el intermedio con su actuación junto a M.I.A. y Nicki Minaj, mientras que Kelly Clarkson fue la encargada de inaugurar el partido entonando el himno nacional.
Eli Manning fue el líder de unos New York Giants que comenzaron venciendo por 9-0 gracias a un touchdown de Cruz y un safety. Los New England Patriots, sorprendidos por el espectacular inicio de los Giants, parecieron acusar la falta de concentración y tan sólo lograron maquillar el marcador gracias a un fieldgol que dejó un resultado de 9-3 al finalizar el primer cuarto.
Las nuevas órdenes de Bill Belichick despertaron a unos Patriots que saltaron al segundo y tercer cuarto con la fuerza de un equipo que quiso rendir homenaje a su tradición histórica y deportiva. A base de una buena disposición táctica, los Patriots lograron remontar hasta el 9-17 con jugadas tan espectaculares como la protagonizada por el quarterbackTom Brady en un drive que comenzó en su propio rincón del campo (96 yardas).
En una repetición de lo que ocurrió en el 2008, año en el que ambos equipos se enfrentaron en otra final de la Super Bowl que también se decantó para los Giants, el equipo de Nueva York logró volver a entrar en el partido a base de esfuerzo y de dos fieldgoals que se tradujeron en el 15-17 que reflejaba el marcador a falta de cuatro minutos para el final.
Fue en ese momento cuando Eli Manning logró consagrarse como uno de los quarterbacks más acertados de la NFL, dejando atrás los comentarios que le situaban bajo la sombra de su hermano Peyton Manning. En un pase medido que encontró a Canningham se fraguó la jugada que permitió a los Giants avanzar en el campo de los Patriots. El avance se hizo efectivo a falta de 57 segundos de que finalizara el encuentro, con un touchdown que se tradujo en un 21-17 a favor del equipo neoyorquino.
Todo parecía indicar que el partido estaba finalizado, pero los Patriots no se rindieron y pusieron en marcha una última estrategia ofensiva. Un gran pase de Tom Brady cuando sólo faltaban cinco segundos estuvo a punto de encontrar a un Gronkoski en área de touchdown, aunque finalmente la jugada no se completó con éxito.
No se cumplió el sueño de venganza deportiva de los Patriots frente a unos Giants bien liderados por Eli Manning, consagrado en una noche mágica con la que consiguió su segundo anillo y el cuarto para su equipo. Las apuestas daban por favorito al conjunto de Nueva Inglaterra, que no supo hacer frente a una nueva reacción de los neoyorquinos en un encuentro que recordó en gran medida a la final del 2008.