Ni policías ni soldados impidieron la espantosa matanza en Port Said
Seguidores ultras del equipo Al Masri, que estuvieron muy implicados en la revuelta política, invadieron el campo en Port Said al perder su equipo, desatando la mayor tragedia en la historia del fútbol de Egipto.
TRAGEDIA EN EGIPTO
Gravísimos sucesos en Port Said, extendidos a El Cairo, en la mayor tragedia en la historia del fútbol en Egipto. (Foto: TVE)
Los gravísimos sucesos de Port Said mostraron sobre todo la precariedad del país ya que no hubo ni policías ni soldados que impidieran masivos linchamientos. Los relatos de los sobrevivientes fueron atroces señalando que hubo muertes por asfixia, lesiones en la cabeza, hemorragias internas y fracturas en la cabeza.
La falta de seguridad, control y en general el clima de creciente caos que vive Egipto -una situación que preocupa enormemente en Israel según informaciones recogidas por Hechos de Hoy- precipitaron la mayor tragedia en la historia del fútbol en Egipto. Jugadores del Al Masri denunciaron que fueron abandonados y que sus llamamientos de socorro nadie los atendió porque no había ninguna autoridad.
Batalla y persecución
Más de 70 personas murieron después que seguidores de dos equipos de fútbol se enfrentasen al término de un partido en la ciudad egipcia de Port Said, en el noreste del país. Cientos resultaron heridos, según informó el viceministro de Sanidad, Hesham Sheiha, que calificó calificado el de "desafortunado" asegurando que se trata del "mayor desastre en la historia del fútbol de Egipto".
El partido era entre Al Ahli, de El Cairo y uno de los clubes más famosos de Egipto, y el equipo Al Masri, con sede en Port Said, a unos 220 kilómetros al noreste de la capital egipcia. Imágenes transmitidas por televisión mostraban a los hinchas corriendo por el campo persiguiendo a los jugadores de Al Ahli.
Todo comenzó al término de un partido entre los equipos Al Masri, de El Cairo, y Al Ahli que terminó con el resultado de 3-1 favorable a los primeros. Los seguidores del Al Masri invadieron el campo y corrieron tras los jugadores del equipo visitante, lo que derivó en un enfrentamiento.
El viceministro de Sanidad egipcio, Hesham Sheiha, explicó a la televisión que la mayoría de los heridos presentaban contusiones y cortes. Sheiha calificó de "desafortunado" el incidente. El recién elegido Parlamento celebrará este jueves una sesión extraordinaria para discutir la violencia desatada, que amenaza con tensar más aún la delicada situación social y política por la que atraviesa el país.
Los incidentes se habrían extendido a un estadio de El Cairo donde se estaba jugando un partido entre los equipos Zamalek e Ismaili. La televisión egipcia mostró imágenes de partes del estadio en llamas tras la decisión del árbitro de cancelar del encuentro al término de la primera mitad. Ante la sucesión de acontecimientos, la federación de fútbol egipcia ha anunciado la suspensión "indefinida" de la liga.