Mario Vargas Llosa regresó a su querido Santo Domingo para recibir el homenaje de la Universidad APEC, departir con sus amigos, y escaparse de compras... de libros. En la Librería Cuesta indagó sobre libros dominicanos y se hizo entre otros con El chivo de Vargas Llosa. Una lectura política, de Pedro Conde Sturla.
En el homenaje de la Universidad APEC recibió los elogios sinceros del rector, Justo Pedro Castellano, y el vicerrector, Carlos Sangiovanni y la distinción de ser investido Doctor Honoris Causa por su vinculación con República Dominicana y su aportación a la cultura y a la democracia. "Vargas Llosa nos ha regalado la puesta en el escenario universal, que es el que naturalmente ocupa y en el que cotidianamente se mueve, de un tema dominicano. Y todavía, si lo anterior fuera poco, nos ha regalado también su amistad", subrayó el rector.
El Nobel de Literatura reconoció a su vez la aventura personal que supuso escribir La fiesta del chivo. "Aquí he vivido una de las aventuras más hermosas que me ha dado esta vocación, que es la de escribir historias... aquí escuché muchas anécdotas que fue de ese período tan terrible de 31 años que vivió la República Dominicana, el período de una dictadura cruel, implacable", apuntó Vargas Llosa.
En su intervención destacó los logros del país en cinco décadas subrayando además que los vivió en parte desde que por primera vez llegó al país en 1975 para escribir su novela sobre el ocaso y fin de la tiranía de Rafael Leónidas Trujillo y la construcción de una sociedad democrática, “Yo he visto cómo esta sociedad se ha ido transformando, modernizando, abriendo al mundo, sobre todo cómo la libertad se ha ido enredando en la vida dominicana, tanto en el aspecto político como en el económico y cultural", dijo Vargas Llosa.
“Es una de las experiencias más estimulantes, más felices y más alentadoras que haya vivido América Latina en el último medio siglo, una experiencia que había que dar a conocer, sobre todo, para demostrar cómo es posible combatir el subdesarrollo, dejar atrás la experiencia del autoritarismo, construir instituciones, convivir en la diversidad", subrayó. "Es verdad que al igual que en la gran mayoría de los países latinoamericanos, todavía hay desigualdad, pero hay un hecho innegable, que lo que se ha avanzado es enorme y es ejemplo para el resto de América Latina”, afirmó Vargas Llosa.
Agregó que un régimen como el que personificó Trujillo la palabra política era una mala palabra, pero que en la democracia es una palabra generosa, sinónimo de progreso, libertad. “En nuestro pasado nosotros en América Latina no lo sabíamos, no lo entendíamos, y esa es una de las grandes razones de nuestro atraso frente a otras naciones del mundo”, dijo.
Consideró que lo importante es que ese dinamismo exhibido en el país continúe y “se contagie hacia los países que como Cuba, Venezuela, Ecuador no parece todavía haberlo entendido y se van quedando atrás”. Para Vargas Llosa, de una sociedad tapiada se saltó a una abierta, plural y democrática.
El viaje de Vargas Llosa a República Dominicana se produce en el umbral de un 2012 que el Nobel de Literatura espera con ilusión ante su nueva obra, La civilización del espectáculo, que publicará Alfaguara. Se trata de un ensayo que aborda la "suicida" idea de la sociedad contemporánea de que el único fin en la vida es pasárselo bien. En su nueva obra, que será polémica, hace una dura radiografía sobre el mundo actual, en el que la creciente banalización del arte y la literatura, el triunfo del amarillismo en la prensa y la frivolidad de la política son algunos ejemplos del "mal" que afecta a la sociedad.
Vargas Llosa dijo que quiere dejar constancia "de la metamorfosis que ha experimentado lo que se entendía aún por cultura cuando mi generación entró a la escuela o a la universidad y la abigarrada materia que la ha sustituido, una impostura que parece haberse realizado con facilidad, en la aquiescencia general". Entre las novedades de Alfaguara en 2012, junto al ensayo de Vargas Llosa la editorial publicará, según se señaló a Hechos de Hoy, Claraboya en marzo, la obra póstuma de José Saramago, y Cuentos completos de Josefina Aldecoa, una recopilación revisada de todos sus relatos.