Mariano Rajoy había preparado de forma sigilosa su primer viaje a Afganistán como presidente del Gobierno. Lo hizo en el día del Gordo de la Lotería de Navidad, que fue solidario con el Chorrillo, en Alcalá de Henares, un barrio de casas de protección oficial donde viven muchos inmigrantes (fue un Gordo muy repartido, 76058). Su viaje se produjo en el marco de su primer aniversario en La Moncloa, visto por analistas extranjeros como un balance de "milagro" de Rajoy para "frenar la caída económica".
En sus palabras en la base del Ejército en Qala-e-now, Rajoy confesó primero que "en poco tiempo he aprendido mucho", "he visto gente que hace el trabajo con ganas", subrayó, añadiendo que "es un momento difícil". A ello añadió que "si todos trabajamos con empeño para cumplir con las obligaciones y dijésemos ´Voy a hacer lo que tengo que hacer sin importarme lo que hagan los demás´, las cosas irían mejor".
Subrayó de todas formas que "las cosas irán mejor en 2013 y en 2014 habrá crecimiento y creación de empleo". Rajoy piensa, como ha destacado Hechos de Hoy, que el momento más crítico se está cerrando. En sus palabras en Afganistán, en Kabul y Herat, pidió a los militares españoles desplegados en el país "que no se relajen, que estén alerta hasta el final de misión".
Rajoy viajó a Kabul acompañado por el ministro de Defensa, Pedro Morenés; el jefe de Estado Mayor de la Defensa (JEMAD), almirante general Fernando García Sánchez; y los jefes de Estado Mayor de los ejércitos de Tierra y Aire. A su llegada, lo primero que hizo fue rendir homenaje a los soldados españoles fallecidos.
A continuación se entrevistó con Hamid Karzai a quien comunicó que España cumplirá todos sus compromisos con Afganistán destacando que las tropas españolas se mantendrán en el país hasta finales de 2014, aunque se irá realizando el repliegue acordado. Rajoy, con un pie en la política y otro en la economía, le indicó a Karzai su intención de enviar una misión comercial española a Kabul para que se implique en la reconstrucción de Afganistán.
Rajoy planteó además a Karzai su deseo de que el retén español que permanezca en Afganistán lo haga en Herat, en la administración del aeropuerto y del hospital de campaña, y que empresarios españoles participen en las tareas de reconstrucción.