Los tuits de Bocaranda, operación de Chávez, y temor de Castro a HCR
¿Será Hugo Chávez el candidato que se enfrente a Henrique Capriles Radonski (HCR) el 7 de octubre? Las revelaciones en Twitter de Nelson Bocaranda (los cinco tuits) obligaron al presidente a confirmar su viaje secreto a Cuba y su nueva operación
En la madrugada del lunes, Nelson Bocaranda -reputado columnista de El Universal y autor del blog Runrun, con una trayectoria de riguroso analista en el mundo de la televisión, ganador del Premio Nacional de Periodismo de Venezuela y del Premio Monseñor Pellín- envió cinco tuits sobre lo que estaba sucediendo en Venezuela:
1.- "Hijos del presidente Chávez se trasladan a Cuba. Una de las hijas desde Buenos Aires y el hijo desde Barinas. Por eso aviones en Barinas".
2.- "El presidente Chávez aún no ha sido operado. Se hace evaluación con 9 médicos: de Cuba 3, Venezuela 1, Brasil 3 y España 2 por videochat".
3.- "Aunque estado suyo es delicado Chávez quiere regresarse "a retomar el ataque contra HCR (Henrique Capriles Radonski). Muy difícil decisión operatoria. ¿En dónde?"
4.- "Difícil decisión médica en cuanto a operar o no al paciente. De allí la presencia de sus familiares. Madre y hermanos viajaron ayer".
5.- "Angustia sobre decisión presidencial no calma sino agudiza la pelea interna por la Vicepresidencia o posible candidatura. Hay que esperar".
Las revelaciones de Nelson Bocaranda muestran que existen nuevos canales de información en el triángulo La Habana, Caracas, Miami, y que habría gran inquietud en Cuba ante una situación que desconcierta a Fidel y Raúl Castro. Si en Cuba se pudo superar la incapacitación política de Fidel, quien mantiene su autoridad moral desde su retiro (en el que vive como un anciano), es un escenario lleno de interrogantes en Venezuela un chavismo sin Chávez.
El nuevo episodio revelado por Bocaranda culmina filtraciones, especulaciones y rumores alimentadas por el cambio físico de Chávez ante el tratamiento de choque a que está siendo sometido. Desde Barinas, Chávez tuvo que admitir que viajó a Cuba el sábado donde se le descubrió lo que calificó de "lesión muy pequeña" admitiendo que debe someterse a una nueva operación.
También se refirió a los rumores y tensiones en las propias filas del chavismo. "Que si me sacaron de madrugada para Cuba de emergencia, que si estoy muriéndome, que si están peleándose Elías Jaua o Adán Chávez que si los militares no aceptan un civil como presidente", espetó con cierta vehemencia en su visita al complejo Industrial Santa Inés -una muestra del acuerdo agroindustrial con Bielorrusia-.
Chávez, al igual que Fidel Castro, salvó su vida por dos operaciones realizadas de forma urgente en junio de 2011 de las que sólo se informó que se intervino primero ante un “absceso pélvico” siendo necesaria una segunda operación por un tumor cancerígeno. Tres, de las cuatro sesiones de quimioterapia, las recibió en Cuba.
Los asesores médicos de los Castro habrían aconsejado al presidente venezolano una vida con una actividad muy reducida tras sus operaciones y su tratamiento hasta tener una respuesta definitiva de la evolución. Incluso se le planteó la hipótesis de una delegación de poder, o la puesta en marcha de una sucesión controlada. Chávez se negó a ello. Pero ahora, al menos por parte cubana, existe la seria inquietud de que su estado físico le impida presentarse a los comicios del 7 de octubre. Y se teme incluso que pueda poner en grave riesgo su salud.
A la vez, de forma cínica en La Habana, ante la resistencia de Chávez a una sucesión ordenada en lo que es el chavismo -el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV)- se ha cuidado en fortalecer la vía brasileña. En este marco de zozobra, con la huída adelante de Chávez, y el escenario incluso de un cambio político inesperado en Caracas si se produce el triunfo de Henrique Capriles Radonski, Cuba ha querido comprobar que Brasil podría ser un aliado tan importante o más aún que Venezuela. La reciente visita de Dilma Rousseff -con su silencio sobre disidentes y presos políticos, como informó Hechos de Hoy- dejó alivio por constatar que entre La Habana y Brasilia habrá el mismo clima de lealtad que asentó Luiz Inácio Lula da Silva.