Un estudio publicado en The Lancet y elaborado por la Universidad de Exeter (Estados Unidos) determinó la importancia que existe en la diferencia de la presión arterial entre uno y otro brazo. Resultados distintos podrían suponer un indicador de riesgos cardiovasculares graves y otras dolencias del corazón.
Christopher Clark, líder de la investigación, revisó en profundidad 28 trabajos centrados en la diferencia de presión entre un brazo y otro, encontrando datos significativos con la relación de pacientes afectados con una patología cardiovascular. Concretamente, una diferencia de 15 puntos en la presión entre el brazo izquierdo y el derecho multiplica por 2,5 las posibilidades de sufrir una enfermedad vascular periférica.
Los datos son aún más preocupantes si se hace referencia a los casos de muerte cardiovascular, ya que esta diferencia de 15 puntos incrementa en un 70% el riesgo de padecer un caso relacionado con este cuadro médico. Tampoco se descarta que puedan desarrollarse otras patologías cardiovasculares en estos casos.
Los investigadores de la Universidad de Exeter piden a los pacientes que exijan que las pruebas de presión arterial elaboradas por los médicos se realicen en ambos brazos y no sólo uno, como es práctica habitual, para determinar si existe una diferencia de presión entre ambas extremidades.
La presión sistólica, aquella que se mide cuando el corazón se contrae, tiene una medida habitual que varía entre los 90 y 120 puntos. Christopher Clark señaló que es tan importante conocer el valor de esta medida como si examinar si existe una presión arterial diferente entre los dos brazos del paciente.