 |
La Biblioteca del Congreso de Estados Unidos es una institución singular, que no sólo custodia los fondos documentales del país. Cada tres años, a petición de los ciudadanos o de cualquier organización, es capaz de emitir dictámenes para establecer excepciones a los derechos de autor o hacer interpretaciones sobre su alcance y consecuencias. Eso es lo que ha sucedido con una petición elaborada por la Electronic Frontier Foundation (EFF), una ONG especializada en derechos ciudadanos en la era digital.
Poco después del lanzamiento del iPhone de Apple, la EFF planteó la cuestión que ahora se resolvió: ¿Es legítimo eliminar las barreras que impiden a los propietarios de un iPhone instalar los programas que quieran? Desde el principio, Apple de acuerdo con las operadoras telefónicas advirtió que alterar el teléfono o desbloquearlo -para cambiar de operador telefónico, o para instalar programas no aprobados por la compañía-, puede invalidar la garantía, daña los derechos de autor de Apple y “arruina la experiencia de usuario”.
Sin embargo, muchas personas con la EFF al frente consideraron que estas restricciones no eran aplicables a un teléfono, que se compra y no se alquila, por lo que su propietario puede hacer con él lo que guste. El ejemplo que se puso entonces fue el de “comprar un aspirador con el que sólo puedes aspirar el polvo pero no los pelos de gato, por ejemplo, o una lavadora que sólo lave ropa blanca”.
El teléfono es de quien lo adquiere
No obstante, desde que fue planteada la cuestión por la EFF ante la Biblioteca, son muchos los usuarios del iPhone que recurren al jailbreak -desbloqueo- para instalar programas no aprobados, poder usar el móvil como módem -tethering-, o poder transferir archivos desde el teléfono a la computadora.
El dictamen de la Biblioteca del Congreso, tras escuchar a varios testigos y peritos, deja claro que alterar un teléfono -no sólo los iPhone- no vulnera los derechos de autor y que su propietario está legitimado para hacerlo. Esto afecta también a las no menos populares blackberry y a cualquier teléfono de última generación, incluyendo los equipados con Android.
Por otra parte, la Biblioteca también estableció otra excepción por la que permite la modificación de de los libros electrónicos que no ofrecen la opción de lectura automática de sonido. El text to speech de los lectores de lectores de libros electrónicos como el Kindle de Amazon permite que el aparato pueda convertir los ficheros de texto en ficheros de sonido a voluntad del usuario. Para la Biblioteca, “sólo en aquellos casos en los que un texto digital no tenga disponible la opción de lectura en audio”, el usuario puede modificar el archivo para usar esa opción.
Dejad que los libros hablen
En el caso del Kindle, el text to speech está disponible en algunos de los textos electrónicos que vende Amazon, pero no en todos, ya que para las editoriales no es una buena opción. El dictamen de la Biblioteca del Congreso señala que es posible para los usuarios del Kindle modificar los archivos de texto para poder escucharlos si es su deseo.
El procedimiento de la Biblioteca del Congreso dictaminó también que se puede eliminar la protección de los DVD para extraer partes del mismo, siempre que sea para producir “videos educativos, documentales o no comerciales”.
|
 Volver
arriba
Comentarios
Recuerde que las sugerencias pueden ser importantes para otros lectores.
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |

 COMIENZO INMEDIATO
|
 |

 GIGANTE DEL PERIODISMO
|
 |

 EL NÚCLEO DURO DEL EURO
|
 |
 |
 |
|
 |
|