Un grupo de investigadores de la Universidad de Yale ha comprobado los beneficios que tiene la meditación sobre el cerebro. El proyecto demuestra que reflexionar con profundidad sirve para alejar los pensamientos negativos y para desconectar las áreas cerebrales en las que se desarrollan patologías como el autismo y la esquizofrenia.
“Se ha demostrado que la meditación ayuda en una variedad de problemas de salud, como dejar de fumar, lidiar con el cáncer e incluso prevenir la psoriasis”, explicó Judson A. Brewer, principal autor del estudio. La investigación se basó en la realización de resonancias magnéticas a personas que practicaban habitualmente la meditación y a otras que no.
El resultado, publicado en la revista Proceedings, demostró que las personas que dedicaban parte de su vida a la meditación tenían menos desarrolladas las áreas del cerebro en la que se producen los despistes, la ansiedad y la hiperactividad. También se demostró que una meditación constante ayuda a apagar las regiones del cerebro que están ligadas a trastornos como el autismo y la esquizofrenia.
“Muchas formas de enfermedad mental se caracterizan por la preocupación por los propios pensamientos, una condición que la meditación parece afectar”, explicó Judson A. Brewer. El investigador también afirmó que las personas que recurren habitualmente a la meditación tienen una concepción diferente sobre el mundo, permaneciendo en constante alerta frente a lo exterior en lugar de escuchar con tanto detenimiento el “yo interior”, tal y como lo hacen las personas que no suelen reflexionar en profundidad.