El Partido Popular pidió al Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero que "siga con la misma lucha antiterrorista" de detención y derrota policial de ETA a pesar del comunicado difundido este miércoles, en el que la banda anuncia un "alto el fuego".
El vicesecretario de Comunicación del Partido Popular, Esteban González Pons, afirmó a la Cadena SER que "sólo hay una política posible con los terroristas, que es derrotarlos con el Estado de Derecho". "Esperamos que el Gobierno siga con la misma lucha antiterrorista que nos ha conducido hasta aquí, que la debilidad de la banda no nos confunda y no nos haga pensar que todo está ganado cuando las treguas de ETA suelen acabar con muertos en la calle", dijo.
González Pons garantizó que el Ejecutivo de Zapatero tendrá el apoyo del principal partido de la oposición mientras mantenga esa línea de combatir a ETA "sin atajos y sin imaginar finales idílicos", ya que el único final posible pasa por tener "los terroristas en la cárcel, la banda desarmada y la izquierda abertzale condenando la violencia". González Pons advirtió de que, con este comunicado, la banda terrorista ETA "está buscando a toda costa entrar en los ayuntamientos en las próximas elecciones municipales" que se celebrarán en mayo de 2011.
Recordó que, para ETA, "una de las principales vías de financiación ha sido la presencia de Batasuna y de organizaciones similares en los ayuntamientos, en las diputaciones forales y en el Parlamento vasco". Por eso, pidió mantener la puerta cerrada al entramado político de ETA porque, "si se quedan fuera, habremos conseguido afixiar económicamente a la banda" y su final estará más cerca. Alertó de que, en los próximos meses, los terroristas "van a hacer todo lo posible y van a tratar de engañarnos de mil formas para conseguir entrar en los ayuntamientos y diputaciones forales".
Un clima de cautela y escepticismo
Por su parte los analistas señalaron este domingo, según informaciones recogidas por Hechos de Hoy, el carácter especialmente ambiguo de este comunicado en el que probablemente la banda terrorista, su entorno, y sus conexiones buscan dos objetivos: un acuerdo sobre la marca electoral de Batasuna y el regreso masivo de los presos etarras a las cárceles del País Vasco.
Desde mayo, representantes de la izquierda abertzale avisaron de una tregua de ETA que podría ser verificada. A la vez indicaron que si ETA no cumplía, se distanciarían. Efectivamente se produjo el comunicado pero sin tregua ni propuesta de verificación.
El clima general en las reacciones se centra por tanto en que la banda terrorista no anunció el abandono definitivo de la violencia. Por su parte el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, analizó con su plana mayor el comunicado de ETA. Posteriormente llamó al consejero de Interior, Rodolfo Ares, del Ejecutivo de Patxi López. Igualmente informó personalmente a los portavoces parlamentarios del PP -llamada a Trillo-, CiU y PNV.
Por su parte la izquierda abertzale ha destacado en una primera valoración la "aportación" que supone este anuncio de ETA y han recordado que, desde hace tiempo, venían reclamando la necesidad de que se realizaran "aportaciones" desde todos los ámbitos. En este sentido, han señalado que esperan que, tras esta decisión, haya "pasos por todas las partes" para avanzar en "un nuevo proceso y escenario".
De forma cínica, en el comunicado no se hace mención a su disolución, ni a la entrega de las armas, ni anuncia que "su decisión de no llevar a cabo acciones armadas ofensivas" sea permanente. ETA no sólo no pide perdón de sus salvajes matanzas y atentados, asesinatos y chantajes, y el reguero de enorme dolor causado, sino que reivindica su trayectoria señalando que "la lucha a favor de la libertad del pueblo vasco ha guiado siempre" su actuación destacando que mantiene "esa responsabilidad" (...) y con la ambición de ganar". Si ya existía un panorama político cargado de tensiones, se sumó el asunto más delicado, crítico y explosivo.