Se trata de una auténtica revolución en el mundo del arte, como explicaron expertos a Hechos de Hoy. Era el gran secreto del Museo del Prado, un auténtico hallazgo de alcance mundial, que su director, Miguel Zugaza iba a presentar en este mes con toda su trascendencia. Pero el diario The Art Newspaper precipitó el desenlace y llevó al Museo del Prado a confirmar el tesoro descubierto en sus bodegas, un hallazgo que acrecienta su leyenda.
Está confirmado que se encontró una réplica de la Gioconda de Leonardo da Vinci. Pudo haber sido pintada por Andrea Salai o Francesco Melzi. En el Museo del Prado, esta tabla aparecía como una pieza más, sin apenas importancia, entre los fondos impresionantes que se guardan. Pero todo giró de forma espectacular al confirmar este miércoles, tanto expertos del Museo del Prado como del Museo del Louvre, la importancia y trascendencia del cuadro que había sido cuidadosamente restaurado con hallazgo sobre hallazgo. El Museo del Prado ha confirmado que esta obra será cedida de forma temporal al Museo del Louvre para que sea expuesta junto al cuadro original de Leonardo.
Los expertos han certificado que la obra fue pintada de forma paralela a la original, con las mismas medidas prácticamente. Este cuadro, que pudo ser pintado probablemente en el estudio del maestro en Florencia -el retrato de Lisa Gherardini, la esposa del comerciante Francesco del Giocondo- ofrecerá claves de enorme importancia para la historia del arte. La investigación y restauración de este cuadro cobró enorme importancia en el momento en que se descubrio que estaba pintado sobre nogal, las tablas utilizadas por los artistas de Florencia.
Cuando comenzó la investigación se trabajó sobre el fondo negro de este cuadro. La gran sorpresa fue descubrir que debajo estaban los paisajes y el verde tradicional de La Toscana. Hay además una diferencial esencial entre ambos cuadros. El del Museo del Louvre sufre el efecto del barniz. Esa Gioconda ya no es una joven sino una mujer adulta. Todo lo contrario en el hallazgo del Museo del Prado, una pieza extraordinariamente conservada que muestra a Lisa Gherardini en su plena juventud.
Es un misterio la razón por la que Leonardo permitió a uno de sus discípulos, probablemente Andrea Salai, quien fue su amante, pintar de forma paralela junto a él, copiando lo que estaba haciendo, y caminando prácticamente de su mano en este trabajo. En la reciente reunión de expertos en Londres se presentó el proceso de limpieza de este cuadro y las pruebas realizadas que han establecido el paralelismo entre los cuadros de París y Madrid. The Art Newspaper lo presentó y precipitó el desenlace de la gran noticia cultural de los últimos años.
La obra estaba siendo restaurada con motivo de la exposición que el Museo del Louvre abrirá entre el 29 de marzo y el 25 de junio sobre la Santa Ana de Leonardo. Ahora viajará con mayor pompa y trascendencia.