El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, negó que tuviera responsabilidad en la ruptura entre Bogotá y Caracas, después de que permitiera convocar una sesión de la OEA en que Colombia acusó a Venezuela de acoger a las FARC y el ELN. "Hablé con el ministro de Exteriores de Colombia, pero no hubo disposición a postergar el consejo, y no hay absolutamente nada que yo pueda hacer al respecto", aseguró este Insulza a Radio Cooperativa de Santiago.
El presidente de Ecuador, Rafael Correa, y su ministro de Exteriores, Ricardo Patiño, reprocharon a Insulza que no hubiera acogido una petición de Quito para posponer la sesión mientras se realizaban consultas con el Consejo Permanente del organismo, cuya presidencia también está a cargo de Ecuador.
Insulza respondió que existe una disposición por la que el Consejo Permanente de la OEA se puede reunir de manera extraordinaria cuando lo cite el presidente de la OEA, el secretario, o algún país. De esta forma, a su juicio, Colombia tenía todo el derecho a convocar una sesión, tal y como lo han hecho anteriormente otros países.
Patiño aseguró que Quito nunca pidió cancelar la sesión sino "realizar consultas con los demás miembros del Consejo Permanente para analizar el actual momento político que pudiera afectar la paz de la región". Patiño mostró "muchas dudas" de que Insulza "pudiera retomar" la cuestión colombo-venezolana "con un mínimo de capacidad" porque "no le dio la talla". "Se lo advertimos al señor Insulza, por lo menos tres o cuatro veces entre lunes y martes. Hablé telefónicamente con él para decirle que se actúe con responsabilidad, pero no entendió".
Por primera vez, pruebas de ataques
Chávez rompió relaciones con Bogotá una vez que Colombia presentara el jueves en una reunión de la Organización de Estados Americanos (OEA) pruebas documentadas del apoyo del Gobierno de Venezuela a los grupos narcoterroristas colombianos, en especial a las FARC, primer cartel del narcotráfico del mundo. Lo importante de lo que ha sucedido, según destacaron analistas a Hechos de Hoy, se centra en la dimensión de la denuncia de la conexión de Hugo Chávez con los grupos narcoterroristas.
Por primera vez hay pruebas de que las FARC y el ELN utilizan terriritorio venezolano para acciones contra objetivos colombianos. Así sucedió en el ataque a fuerzas policiales colombianas el 20 de junio de 2010, en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales. Igualmente Venezuela fue la base para ejecutar secuestros contra venezolanos, que según el embajador ante la OEA, Luis Alfonso Hoyos, suman más de 150.
Colombia quiere presionar a Venezuela a poner coto a la presencia de la narcoguerrilla que ya asciende según el embajador Hoyos a 1.500 miembros de las FARC y el ELN.