Que Dilma Rousseff es la mejor candidata posible frente a Jose Serra no alberga ninguna duda para el presidente Luiz Inácio Lula da Silva. Pero que lo sea para el Partido de los Trabajadores, como indicaron analistas a Hechos de Hoy, ya es otra cuestión. Si Dilma Rousseff esperaba tener un camino triunfal al Palacio de Planalto, ya ha visto que en todo caso estará lleno de espinas al saltar una fuerte controversia al primer plano de la campaña.
El candidato socialdemócrata, José Serra, advirtió de la conexión de las FARC con el Partido de los Trabajadores de Lula da Silva. "Las vinculaciones del PT con las FARC, eso todo el mundo lo sabe", dijo Serra. Respaldó así la polémica declaración que había hecho su compañero de fórmula, Indio da Costa, candidato a la Vicepresidencia, quien había dicho que "el PT tiene conexión con las FARC, vinculadas al narcotráfico".
Serra de todas formas matizó esta declaración. "Las FARC son una fuerza vinculada al narcotráfico. Eso no significa que el PT haga narcotráfico", indicó. Por su parte el presidente del PT, José Eduardo Dutra, notificó a la Corte Suprema las acusaciones y anunció que llevará ante la justicia al candidato y a su formación, el Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), por difamación e injuria. "Consideramos las acusaciones gravísimas", dijo Dutra.La candidata de Lula da Silva a sucederlo, Dilma Rousseff acusó a sus rivales de bajar el nivel de la campaña. Rousseff y Serra lideran las encuestas para las presidenciales de octubre en Brasil.
¿Por qué se han producido estas acusaciones? El Partido de los Trabajadores fundó en 1990 el Foro de Sao Paulo, una organización que agrupaba a las organizaciones de izquierda de América Latina y que también acogió a las FARC y ELN. Tanto una como otra han sido calificadas por el presidente Álvaro Uribe e Ingrid Betancourt como bandas terroristas. En 2005, con Lula de Silva en el poder, y en una reunión conmemorativa de sus 15 años realizada en la ciudad que lo vio nacer, el Foro de Sao Paulo decidió limitar el acceso solo a partidos legales, dejando fuera a organizaciones como las FARC y el ELN.
Lo sucedido para los analistas abre otro debate: ¿qué papel va a jugar Indio da Costa en la campaña? Esta por ver si va a ser un activo para Serra, o se convertirá en un compañero polémico de ticket (incómodo a la postre), como le sucedió al senador McCain en Estados Unidos con Sarah Palin, con efectos positivos al comienzo y luego nocivos, en el duelo frente a Obama y Clinton.