Alfredo Pérez Rubalcaba ha perseverado para sacar a Felipe González de su ensimismamiento de su taller de orfebrería, y su afincamiento en República Dominicana. Finalmente le ha pedido (o exigido) su voto en un momento crucial en su pugna con Carme Chacón. Pero el voto puede ser un activo importante o el detonante de fuga de votos en el PSOE en el momento de la decisión final.
Por lo pronto, el ex presidente del Gobierno, Felipe González, confirmó el respaldo a Rubalcaba a la Secretaría General del PSOE. González, tal y como avanzó Rubalcaba en Twitter, asiste este sábado en Madrid a un acto de la candidatura del ex vicepresidente del Gobierno, en el que también está prevista la presencia del lehendakari, Patxi López. "El acto con Felipe, Patxi, Micaela y María será en el Invernadero de Arganzuela. Todas las generaciones del PSOE juntas. Os esperamos. RbCb", avanzó Rubalcaba en Twitter.
Es el último fin se semana antes del congreso del PSOE por lo que los actos de este fin de semana son importantes. Rubalcaba logró los apoyos de Felipe González y Patxi López, junto a la consejera andaluza Micaela Navarro y la responsable de Nuevas Tecnologías del PSOE, María González Veracruz.
Frente al poder exhibido por Rubalcaba, Chacón contraataca en el Círculo de Bellas Artes de Madrid en clave de nuevas sensibilidades y espacios abiertos con mujeres del mundo de la literatura, el cine y la empresa. Frente a González y Rubalcaba, tiene el apoyo de la escritora y periodista Pilar del Río, viuda de José Saramago. Al acto asistirán las escritoras Clara Sánchez e Inma Turbau, además de la exrectora y catedrática Rosario Valpuesta.
Curiosamente, si Saramago viviera, González no habría dado ese paso por el respeto al matrimonio y la amistad que le unió a ambos en la isla de Lanzarote. Según se señaló en círculos socialistas a Hechos de Hoy, el apoyo de González a Rubalcaba no significa que el expresidente valore la determinación de Chacón, su coraje, y la conveniencia estratégica de que el nuevo líder de la oposición sea una mujer. Otras fuentes próximas al expresidente indicaron que González no quiso abrir un frente de crisis personal con Rubalcaba y que hubiera preferido abstenerse en esta pugna.