Florida fue el escenario que le dio a Mitt Romney la ventaja suficiente para declararse como claro favorito en la carrera a liderar el Partido Republicano. El exgobernador de Massachusetts logró un gran resultado en un estado que se antojaba clave en el duelo mantenido con Newt Gingrich, el otro aspirante republicano con mayores opciones de ser elegido candidato de partido.
"Estoy preparado para liderar a los republicanos y a esta nación", pronunció
Romney poco después de conocer el escrutinio de Florida, donde obtuvo el 46,4% de los votos, frente al 31,9% de
Gingrich. Según los informes de analistas especializados consultados por
Hechos de Hoy,
Mitt se había marcado como objetivo conseguir una amplia victoria en estas primarias para disipar las dudas surgidas tras los comicios de
Iowa y
Carolina del Sur.
El voto de los ciudadanos de origen latino, especialmente cubanos y puertorriqueños, era una de las claves en este estado,
en el que los debates entre Romney y Gingrich se centraron en las políticas de inmigración. Con un presupuesto de 14 millones de dólares (10,7 millones de euros),
Mitt Romney puso en marcha una potente campaña electoral en Florida, motivo por el que celebró con euforia la "gran victoria" rumbo a una "nueva era de prosperidad".
Newt Gingrich, quien se postuló como el segundo aspirante con mayores posibilidades tras
las elecciones de Carolina del Sur, no se mostró abatido pese a los 15 puntos de diferencia respecto a
Romney. "Vamos a ganar y seremos los elegidos en agosto", afirmó el expresidente de la Cámara de Representantes, quien afirmó que seguirán compitiendo estado por estado.
Todavía quedan 46 estados
La apuesta de
Gingrich es a largo plazo, como afirmó en varias ocasiones, ya que espera que una posible retirada de
Ron Paul o
Rick Santorum pueda beneficiarle en las encuestas para liderar el
Partido Republicano -
como ocurrió tras la renuncia de Rick Perry-. Todavía quedan 46 estados por delante y a su lado figuran líderes políticos como
Sarah Palin y de quien mostró sus avales a liderar el partido,
Herman Cain.
Pese a haber interrumpido su campaña en Florida por la hospitalización de su hija
Bella,
Rick Santorum obtuvo el 13,4% de los votos, un margen que le puede dar la llave en la carrera republicana si en algún momento decide mostrar su apoyo a uno u otro candidato. El congresista
Ron Paul, que tampoco realizó campaña en este estado aunque más bien por cuestiones de agenda y de fondos, se quedó con el 7% del escrutinio.