El ministro de Exteriores de Chile, Alfredo Moreno, lo sintetizó. "Nosotros pensamos que hay posibilidades para buscar cosas de beneficio mutuo para todos los países. Sin embargo, es Bolivia el que tiene que decidir los caminos y el que va a sufrir las consecuencias", afirmó Moreno.
Por su parte David Choquehuanca, ministro de Exteriores de Bolivia, evitó responder. Pero analistas, según informaciones recogidas por Hechos de Hoy, no dudan en corroborar que un viaje de Evo Morales a La Haya, a la Corte Internacional de Justicia (CIJ), será una torpeza política que dañará el clima entre La Paz y Santiago.
El plan de Evo Morales
Bolivia sin emrago previsto iniciar acciones legales contra Chile en 2012 ante la Corte Internacional de Justicia como parte de una estrategia más amplia para recuperar el acceso al Pacífico que perdió a finales del siglo XIX. El director de la Dirección Estratégica de Reivindicación Marítima (Diremar), Juan Lanchipa, explicó que “el próximo año estaremos listos con nuestra demanda y los argumentos históricos, económicos y, sobre todo, jurídicos" para que la Corte Internacional de Justicia "ejerza su justicia para una salida soberana al mar”. Contundente cuanto menos, el gobierno de Evo Morales está poniendo un especial énfasis en una cuestión que toca la fibra sensible de los bolivianos, quienes vieron cómo su país se quedó sin salida marítima tras la llamada Guerra del Pacífico contra Chile (1879-1883).
La decisión de reivindicar la soberanía de las costas perdidas ante Chile se ha convertido en una apuesta personal de Evo Morales. En este sentido, tenemos que remontarnos al pasado mes de marzo para escuchar las primeras declaraciones de Evo Morales al respecto. Entonces anunció la decisión de su gobierno de demandar a Chile ante un tribunal internacional -no se especificó cual- para restituir lo que se denomina como “cualidad marítima” del país tras el fracaso de las negociaciones mantenidas con Chile en 2006. De esta manera, Evo Morales ha centrado parte de su discurso político en torno a la lucha para superar la mediterraneidad de Bolivia, que en la actualidad se encuentra sin ninguna salida al mar.
Lanchipa dio a conocer que no se ha decidido una fecha concreta para presentar la demanda ya que su organismo está analizando junto al Ejecutivo los argumentos que se expondrán en La Haya. El fino no es otro que “poner fin al enclaustramiento marítimo del Estado Plurinacional de Bolivia de más de 132 años".
Foco de confrontación
Las relaciones entre Bolivia y Chile siempre han encontrado un punto de desencuentro diplomático en la reivindicación de Bolivia por recuperar la soberanía de la costa que perdió en la Guerra del Pacífico. En total, Bolivia perdió 400 kilómetros de costa y 120.000 kilómetros de tierras tras una contienda que se originó a tenor de la aprobación de un contrato entre Bolivia y la Compañía de Salitres y Ferrocarril de Antofagasta que le autorizaba a dicha empresa la explotación de salitre libre de derechos por 25 años, desde la bahía de Antofagasta hasta Salinas.
Las consecuencias para las relaciones bilaterales fueron nefastas ya que, por un lado, Bolivia no ha renunciado a recuperar el territorio perdido en el siglo XIX, mientras que Chile es contraria a la cesión de soberanía de territorios que considera propios. Para intentar desatascar la situación, La Paz ha buscado soluciones al contencioso a través del ámbito multilateral en organismos como la OEA, algo a lo que se ha negado Santiago ya que considera que la problemática es una cuestión bilateral que ha de ser solucionada entre Chile y Bolivia.
Así, ambos países mantienen en tensión sus relaciones diplomáticas desde 1978, tras el fracaso de las negociaciones desarrolladas en torno a la demanda marítima. A partir de 2006, las dos naciones comenzaron un proceso de acercamiento con conversaciones a nivel técnico que no ahondaron en cuestiones relacionadas con la soberanía. Finalmente, dichas negociaciones fracasaron.
En cuanto a la postura mantenida por los habitantes de la zona en cuestión, los habitantes de la municipalidad de Arica se opusieron en 2006 a la cesión de una salida al mar para Bolivia a través de una consulta democrática.