Un estudio publicado por la revista The Lancet dispara la alarma sobre los casos de malaria en el mundo, que multiplica por dos las cifras ofrecidas por la Organización Mundial de la Salud (OMS). La mortalidad ha caído un 31% desde el 2004 gracias a la ayuda internacional, pero los investigadores indican que las cifras siguen siendo especialmente preocupantes, sobre todo en población infantil.
Según el estudio realizado por la Universidad de Washington, la cifra de fallecimientos de niños menores de cinco años en África en el 2010 fueron 1,3 veces superiores a las estimadas por la OMS en su informe anual. Los datos se disparan en la población infantil mayor de cinco años, con una incidencia 8,5 veces mayor que la estimada. En todo el mundo y en todos los rangos de edad, la cifra del estudio es 1,8 veces superior a la de la OMS.
Los autores estiman que la diferencia entre ambos informes es de 433.000 muertos en mayores de cinco años, lo que sugiere que la meta de erradicar las muertes por malaria en el 2015 -dentro del marco de los denominados Objetivos del Milenio- parece una meta casi imposible de alcanzar.
El pico máximo de defunciones por la malaria llegó en el 2004, con 1,8 millones en todo el mundo, una cifra que ha conseguido reducirse en un 31% en los últimos años gracias a los proyectos de prevención y de tratamiento de la enfermedad puestos en marcha desde entonces.
Los investigadores agregan que este último dato es especialmente significativo y que, pese a la gravedad de las cifras recopiladas, el Fondo Mundial para la lucha contra el sida, tuberculosis y malaria está dando sus frutos.