Siria comienza a deslizarse hacia dos de los escenarios dibujados por Ramy Khoury como destacó Hechos de Hoy, el de la solución egipcia o el de la solución tunecina. En el primer caso, militares alauíes y suníes podrían derrocar en un golpe a Bachar El Asad, acabar con su dinastía y anunciar un proceso de cambio y apertura.
En el segundo, la solución tunecina, Rusia, como hizo Arabia Saudí con Ben Alí en Túnez, forzaría a El Asad a dimitir, organizaría su salida del país, y protegería su exilio. Estos dos escenarios parecen dibujarse como posibles alternativas tras la brutal matanza ordenada por El Asad que ha tenido una gran repercusión en Nueva York, horas antes de reunirse el Consejo de Seguridad.
Bombardeo sobre Homs
Al menos 217 opositores murieron la noche del viernes al sábado por disparos de mortero en Homs y otros 20 en el resto del país, cuando manifestaban contra el régimen, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH) con sede en Gran Bretaña.
Unas 138 personas, entre ellas mujeres y niños, murieron en el barrio de Al Jalidiya y 79 en otros distritos, según un comunicado de la OSDH, que llama "al pueblo sirio de todas las regiones a salir a las calles de las ciudades y pueblos y a levantarse contra el régimen que en este momento comete una verdadera masacre en Homs". Imágenes de los canales árabes Al Arabiya y Al Jazira mostraron decenas de cuerpos sin vida en las calles de Homs, la noche del viernes. El canal de televisión Al Yazira se refirió "a fuertes combates" en la ciudad de Homs, entre el ejército y grupos de desertores.
Según el OSDH, las fuerzas leales a Bachar El Asad abrieron fuego contra miles de personas que salieron a las calles en Damasco y en todo el país en memoria de las decenas de miles de muertos que dejó, en 1982, la represión de un alzamiento de los Hermanos Musulmanes en Hama, ciudad del centro de Siria. En aquel momento, el presidente era Hafez El Asad, padre del actual mandatario sirio.
"¡Hafez está muerto, Hama no!, ¡Bachar morirá, pero Siria no!", podía leerse en las pancartas lucidas por los manifestantes en un barrio de Damasco, según un video colgado en Internet por activistas. "El castigo colectivo no funcionará esta vez", decía otro. La movilización de los opositores en Siria no se debilita pese a la represión del régimen, que ha causado al menos 6.000 muertos en más de diez meses mientras que la comunidad internacional no logra unirse para poner fin a la violencia.
El encuentro de Clinton con Lavrov
La posición de Rusia, aliado tradicional de Siria, es el principal obstáculo. Moscú indicó que no puede apoyar tal como está el proyecto de resolución sobre Siria en el Consejo de Seguridad. Pero la secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, y su homólogo ruso, Serguei Lavrov, tuvieron "una conversación constructiva", anunció el Departamento de Estado.
En la nueva versión del proyecto de resolución, el Consejo de Seguridad no pide explícitamente que el presidente Bachar El Asad deje el poder, ni menciona un embargo de armas ni siquiera nuevas sanciones. Eso sí, "apoya plenamente la decisión de la Liga Árabe del 22 de enero de 2012 de facilitar una transición política dirigida por los propios sirios".
Mientras, en Siria, los enfrentamientos entre el Ejército Sirio Libre (ESL) y las tropas del régimen se están intensificando. Según un portavoz del ESL el ejército regular está "cerca de desmoronarse". "Aunque el ejército tenga capacidades enormes, los soldados no tienen más la voluntad de combatir", afirmó por teléfono el comandante Maher Nuaimi, establecido en Turquía.
Según Human Rights Watch, niños de apenas 13 años han sido torturados por las fuerzas del orden. Los niños contaron a la organización que "unos oficiales los mantuvieron en régimen de aislamiento, los golpearon brutalmente y los electrocutaron", además de "quemarles la piel con cigarrillos y suspenderlos con esposas metálicas, a veces durante varias horas".