A quienes han criticado la elección de Hipólito Mejía como cabeza de cartel electoral del PRD en República Dominicaba -recientemente lo hizo el exembajador Bernardo Vega-, el expresidente contestó con su viaje a Caulicán para asistir a la Feria Agroalimentaria de Sinaloa. Se trata del gran evento económico y comercial estado agrícola más importante de México que cuenta además con la segunda flota pesquera del país.
Mejía buscaba, y consiguió, la foto de su entrevista con Carlos Slim. Tener este encuentro personal era importante. Contar personalmente al expresidente español Felipe González, y ahora a su amigo mexicano, su hoja de ruta electoral era uno de los objetivos destacados en la agenda de Hipólito. Mejía además mantuvo contactos con destacados empresarios.
El expresidente quiso así mostrar que busca un segundo mandato sabiendo los errores que cometió y deseando ahora liderar las ansias de cambio así como encabezar una regeneración en República Dominicana tras los mandatos de Leonel Fernández. Mejía. no busca polémicas, como apunta la propaganda del PLD -y ha destacado Hechos de Hoy-, sino cerrar heridas y pugnas. En ese sentido se insiste en su círculo que su deseo de volver a Palacio Nacional es el mismo que movió a Alan García en Perú tras el fiasco de su primer mandato. Si García volvió a Palacio Pizarro y tuvo el apoyo del electorado, Mejía confía en la fuerza de su programa, su equipo y sus planes de futuro.
Entre sus objetivos, y de forma destacada, figura la reforma agrícola o, como el mismo subraya, lo que sería una "revolución agrícola". Mejía pretende una revolución en la forma de siembra, producción, comercialización y exportación de productos agropecuarios, mediante la concesión de créditos, asistencia técnica, almacenaje y mercadeo a los productores locales. Quiere además conceder prioridad a la política rural de ayudas y promoción para frenar la despoblación de estas zonas.
Mejía, cerró su viaje con un desplazamiento a Ciudad de México.