Una investigación publicada por la revista PloS ONE y elaborado por la Universidad de Columbia de Nueva York demostró la propagación de la enfermedad del Alzheimer en diferentes regiones del cerebro como si fuera una infección. Este descubrimiento abre nuevas puertas a tratamientos y confirma la teoría de la expansión de la patología.
La proteína tau sería la encargada de la esta propagación ya que, al estallar con motivo de la entrada del Alzheimer, destruye las células nerviosas y neuronas que están a su alrededor de forma progresiva. Este descubrimiento confirma la teoría de la propagación y hace pensar que el bloqueo temprano del proceso puede frenar su expansión.
Los investigadores de la Universidad de Columbia basaron su estudio en un grupo de ratones modificados genéticamente para albergar una mayor cantidad de la proteína tau en una región del cerebro. Durante cerca de dos años se elaboró un informe de progresión de la enfermedad, que se fue expandiendo por otras zonas.
El doctor Scott Small, líder de la investigación, afirmó que varias investigaciones basadas en imágenes por resonancias magnéticas habían sugerido que el Alzheimer podía expandirse por el cerebro como si se tratara de una infección. Entre los datos analizados se comprobó que la enfermedad se extendió desde la corteza entorrinal hasta otras regiones como el hipocampo y la neocorteza.