Un grupo de investigadores de la Universidad de Missouri ha descubierto una nueva especie de cocodrilo prehistórico que fue el ancestro de los que ahora conocemos. El animal, descubierto en Marruecos, contaba con una serie de protuberancias en el cráneo que actuaban a modo de escudo y tenía una dimensión superior a los nueve metros de longitud.
Shieldcroc, nombre con el que se conoce a este gran cocodrilo, pertenece al periodo cretácico, hace 95 millones de años. Este inmenso reptil tenía un estilo de vida similar al que tienen los que ahora conocemos, viviendo en aguas pantanosas al acecho de una presa que se aproximara a saciar su sed.
El descubrimiento, publicado en la revista PLoS-ONE, servirá para comprender la evolución de la especie y proteger el medio ambiente en el que conviven. La recreación del animal fue posible gracias a los restos fosilizados de un cráneo, en el que se observaron un extraño riego sanguíneo que proporcionó la información sobre la piel endurecida que actuaba como un escudo para el animal.
Casey Holliday, director de la investigación, explicó que estas protuberancias podrían tener un efecto intimidatorio y de defensa frente a otras especias más amenazantes que las cebras habituales o frente a otros Shieldcrocs. Tampoco se descarta que fuera un sistema de regulación térmica corporal para hacer frente a las temperaturas extremas.
Los cocodrilos contemporáneos cuentan con una mandíbula más fuerte y prominente que la de sus ancestros, debido a que los Shieldcrocs podrían haber vivido gracias a su camuflaje y un sistema de caza centrado en los peces que nadaban a su alrededor. El cráneo encontrado tenía un tamaño de un metro y medio.