Un equipo de médicos del Instituto de Oncología del Hospital Vall d´Hebron presentó un gran avance para frenar el glioblastoma, el tumor cerebral más extendido entre los pacientes y del que se conocen pocos remedios para su control. Los investigadores identificaron a una proteína que favorece el desarrollo de los cánceres que forman parte de este diagnóstico.
La USP15 -proteína encargada del desarrollo del gliobastoma- activa una hormona que recibe el nombre TGF-beta, lo que aumenta el tráfico en los vasos sanguíneos y permite que las células cancerígenas se extiendan por el resto del cerebro sin que el sistema inmune sea capaz de hacer nada para evitarlo.
Joan Seoane, médico encargado de la investigación, señaló que esta proteína se puede desactivar fácilmente logrando que el tumor deje de expandirse para el cerebro. En la presentación de este descubrimiento, los investigadores indicaron que un tratamiento basado en este hallazgo podría llegar al mercado en unos siete años.
El descubrimiento, publicado en la revista Nature Medicine, también indica que la hormona TGF-Beta, un potente inmunosupresor, favorece la creación de vasos sanguíneos -fundamental para el desarrollo del tumor-, así como una mayor invasión tumoral y la actuación de las células madres tumorales, además de la inducción a la metástasis en algunos casos de cáncer.