Velasio De Paolis, por encargo expreso de Benedicto XVI, deberá acometer la hercúlea misión de reparar el daño causado a los Legionarios de Cristo y a Regnum Christi por la traición de su fundador, Marcial Maciel. Por el momento Álvaro Corcuera se mantiene en sus funciones pero estará en segundo plano.
La cultura del secretismo
Será una tarea contrarreloj que le exigirá sensibilidad religiosa, rigor jurídico, y gestión financiera. El papa Benedicto XVI, según se señaló a Hechos de Hoy, deja en sus manos la crucial y delicada misión de redefinir la espiritualidad y misión de esta congregación poniendo fin a la cultura de secretismo y obediencia ciega que encubrió los graves delitos de su fundador, Marcial Maciel, incluyendo el abuso sexual de docenas de sus seminaristas y de sus propios hijos. De Paolis asume el control de los Legionarios de Cristo y el actual director general, Álvaro Corcuera, deberá consultarle todas las decisiones importantes.
El nuevo "delegado pontificio" de la congregación mexicana es de nacionalidad italiana, tiene 74 años, y ocupaba el cargo de presidente de la Prefectura de los Asuntos Económicos de la Santa Sede, el "Ministerio de Economía" de la Santa Sede. De Paolis, que durante cinco años, hasta 2008, fue secretario del Supremo Tribunal de la Santa Sede, cuenta con una notable experiencia en el campo jurídico y económico y deberá poner orden el enorme patrimonio económico de la congregación.
Próximo a Tarcisio Bertone
Velasio De Paolis figura entre los religiosos cercanos al secretario de Estado, Tarcisio Bertone. El papa Benedicto XVI anunció en mayo pasado que iba a nombrar a un delegado externo para los Legionarios de Cristo con el fin de "acompañar y ayudar" a la congregación "en el camino de la purificación", tras condenar el "comportamiento objetivamente inmoral" de su fundador.
El pasado 1 de mayo, Benedicto XVI anunció la refundación de los Legionarios de Cristo y de su ala laica, el Regnum Christi, y condenó firmemente la vida "sin escrúpulos" de Marcial Maciel tras recibir el informe de los obispos que realizaron la inspección. El Vaticano advirtió en mayo que hay "redefinir el carisma" de la congregación, "revisar el ejercicio de la autoridad, que tiene que ir a la par de la verdad" y "preservar la fe entusiasta y el celo misionero de los jóvenes".
La Santa Sede destaca que "gran parte" de los miembros de la congregación desconocían los daños causados por el fundador que "creó a su alrededor un mecanismo de defensa que hizo de él durante mucho tiempo alguien casi imposible de atacar". En mayo del 2006, Benedicto XVI obligó a Marcial Maciel a "renunciar a cualquier ministerio público" y "a retirase a una vida de oración y penitencia".
Entonces se descartó "un juicio canónico" por la "edad avanzada" y el "precario estado de salud" del religioso. La organización está presente en 22 países ycon 800 sacerdotes, 2.500 seminaristas y 70.000 miembros laicos. Además administra 12 universidades.