Rusia mantiene su defensa numantina de Bachar El Asad pese a que la mayoría de los miembros del Consejo de Seguridad han pedido su dimisión. Se ha llegado así a un momento de tensión por la decisión de Rusia de utilizar su veto y bloquear la presión sobre El Asad.
Cuatro escenarios
En Beirut y Jerusalén, los analistas que siguen esta crisis advierten de los peligros del triángulo en la relación de Siria, Irán y Rusia. Para el analista libanés Ramy Khoury se dibujarían cuatro escenarios:
- Solución egipcia. Militares alauíes y suníes derrocan en un golpe a El Asad, acaban con su dinastía y anuncian un proceso de cambio y apertura.
- Solución tunecina. Rusia, como hizo Arabia Saudí con Ben Alí en Túnez, fuerza finalmente a El Asad a dimitir, organiza su salida del país, y protege su exilio.
- Solución libia. Una nueva coalición internacional establece una zona de exclusión aérea, protege a los opositores y determina sanciones.
- Solución libanesa, Siria se convierte en el nuevo Líbano
de sus peores años con guerra de todos contra todos: suníes, alauíes, drusos y kurdos. El Asad se convertiría en el señor de las montañas.
Sio embargo en el Consejo de Seguridad, Hillary Clinton zanjó especulaciones, fijó con firmeza la posición de Estados Unidos y puso a Rusia ante sus responsabilidades. "Tenemos que tomar partido. O estamos del lado del pueblo de Siria o nos convertimos en cómplices de la larga ola de violencia que vive el país", dijo Hillary Clinton.
"Estados Unidos solicita al Consejo de Seguridad que secunde los requerimientos de la Liga Árabe para que el Gobierno de Siria suspenda de forma inmediata todos sus ataques contra la población y garantice la libertad del pueblo para manifestarse pacíficamente", recalcó. "La otra opción, rechazar la propuesta de la Liga Árabe, que supondría abandonar al pueblo sirio y darle fuerzas al dictador, agravaría esta tragedia, y supondría el fracaso de nuestras responsabilidades”.
La resolución que apoya Estados Unidos no pide una intervención militar de la OTAN como ocurrió en el caso de Libia sino una transición pacífica. Manifiesta un “apoyo total a la iniciativa de Liga de Estados Árabes, del pasado 22 de enero de 2012, de facilitar una transición política hacia un sistema plural democrático”. Pide la formación de un “gobierno de unidad nacional” y que el presidente El Asad “le otorgue toda la autoridad de acción a su vicepresidente” y que este convoque “elecciones transparentes y libres bajo supervisión árabe e internacional”.
En su intervención, Clinton aclaró además a Rusia sobre la posición de Estados Unidos tras los episodios vividos en Libia que culminaron con la muerte de Gadafi. “Sé que hay algunos miembros a quienes les preocupa que el Consejo de Seguridad se encamine hacia una nueva Libia. Esa es una falsa analogía”, enfatizó.
Por su parte, el secretario general de la ONU, Ban Ki Moon, ha advertido que la escalada de violencia en Siria supone "una amenaza" global e instó al Consejo de Seguridad a que finalmente apruebe la propuesta de resolución. "Espero honestamente que los miembros del Consejo de Seguridad actúen de forma unitaria en esta ocasión, para actuar de forma coherente", dijo en su visita oficial a Jordania.
Situación muy deteriorada
Tras los intensos combates en los suburbios de Damasco, como informó Hechos de Hoy, el Observatorio Sirio de los Derechos Humanos señaló que la situación se deteriora continuamente en todo el país.
En este ambiente de progresivo caos, Haitham Maleh, miembro del comité ejecutivo del Consejo Nacional de Siria, aseguró que El Asad ha perdido toda posibilidad de una salida pacífica al conflicto como resultado de la “brutal represión” contra los manifestantes, según declaró al diario británico The Telegraph.
En Damasco observadores independientes señalan a su vez que la situación dió un giro total al rechazar El Asad la propuesta de la Liga Árabe de ceder el poder y convocar a un gobierno de unidad para dar paso a la celebración de elecciones. En este clima hubo rumores de que la esposa de El Asad intentó viajar a Londres con sus tres hijos, Hafez, Zein y Lareem. Una emboscada del Ejército Libre de Siria habría frustrado la fuga de un grupo de familiares de El Asad.