Hillary Clinton criticó duramente la decisión de Rusia y China de vetar la resolución de las Naciones Unidas para condenar la actuación de Bachar El Asad por la violencia registrada en Siria. Los analistas anuncian que la situación de Damasco es próxima a la de una guerra civil, mientras que la Liga Árabe asegura que continuará manteniendo sus esfuerzos por controlar la situación, pese a los anteriores intentos frustrados.
Para la secretaria de Estado norteamericana, la posición adoptada por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas es un "esperpento". No obstante, Hillary Clinton aseguró que seguirá trabajando desde su posición a favor de los "amigos de una Siria democrática" que buscan liderar un cambio desde la oposición, a la vez que realizó un llamamiento al pueblo sirio para que se unieran frente a la violencia de Bachar El Asad.
"Enfrentados con un
Consejo de Seguridad limitado, tenemos que entablar diálogos fuera de las Naciones Unidas con aquellos aliados que apoyan el derecho del pueblo sirio a tener un futuro mejor", esgrimió una
Hillary Clinton muy crítica con la actuación de
Bachar El Asad, especialmente después de la última masacre tras el bombardeo de Homs,
donde fallecieron cientos de personas entre los que figuraban mujeres y niños.
El veto de Rusia y China se tradujo de inmediato en un asalto de las embajada rusa en Libia por parte de los opositores al régimen de El Asad, donde se retiró la bandera para izar la de los rebeldes sirios (verde, blanca y negra). Nabil al Arabi, secretario general de la Liga Árabe, anunció a través de un comunicado que redoblarán los esfuerzos por frenar la creciente violencia en Siria, aunque los antecedentes de este organismo en Damasco demostraron que su intervención resultó poco exitosa.
La situación que tuvo lugar en el Consejo de Seguridad de la ONU también sirvió para marcar aún más las diferencias de la Unión Europea con los países que vetaron la condena a la violencia registrada en Siria. "Lamentamos que debido al nuevo veto de Rusia y China el Consejo de Seguridad no pudiera apoyar el llamamiento de la Liga Árabe en favor de un proceso político inclusivo, dirigido por Siria, llevado a cabo en un entorno de no violencia", defendió Catherine Ashton, alta representante de la Unión Europea.
Según los informes de los analistas internacionales consultados por Hechos de Hoy, la situación en Siria es próxima a una guerra civil, con la mitad de un país apoyando al régimen y la otra mitad, opositora, aplastada por el puño de hierro de Bachar El Asad. Las sanciones internacionales son cada vez más asfixiantes para el régimen de Damasco, que ha comunicado en más de una ocasión que una intervención extranjera en su territorio podría provocar un terremoto en la región.