El ministro de Defensa de Colombia, Juan Carlos Pinzón, reveló primeras detenciones tras el atentado con moto-bomba en Tumaco, en el departamento de Nariño, con terrible balance de siete personas muertas (cuatro civiles y tres militares) y 65 heridos (35 policías y 30 civiles).
Pinzón reveló que el atentado fue obra de un pacto entre las FARC (el frente 29) y la banda criminal de Los Rastrojos motivada por la protección a la trama del narcotráfico y con el objetivo de intimidar de forma brutal a quienes desafían al crimen organizado en está área y se niegan a pagar las extorsiones.
Se buscó además en el atentado provocar el mayor número de víctimas al dejar la moto bomba junto a una estación de policía que estaba rodeada de almacenes, estancos, bares y viviendas. Las palabras de Pinzón apuntan, según informaciones recogidas por Hechos de Hoy, a una nueva estrategia de las autoridades en el departamento de Nariño ante lo que ha sido un brutal desafío en esta zona de bandas criminales y narcotraficantes.
La condena de Germán Vargas
El ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, viajó junto con el gobernador de Nariño, Raúl Delgado, a Tumaco para inspeccionar el lugar del suceso y presidir un consejo de seguridad, según informó Radio Caracol. La explosión provocó daños en varias viviendas y establecimientos de la zona.
El Gobierno ha anunciado que ofrece cien millones de pesos (42.305 euros) por cualquier información consistente que ayude a dar con el paradero de los responsables. El director de Socorro Nacional, César Urueña, dijo que los heridos fueron trasladados a los hospitales Divino Niño y San Andrés. "De las 70 personas que se han trasladado, 30 heridos están en el Hospital Divino Niño y 28 en el Hospital San Andrés", dijo Urueña.
"Hay afectación en 70 adultos y niños, la situación es difícil, hay heridos leves y personas graves y algunos que ya están siendo intervenidos quirúrgicamente, por lo que se complica la atención", destacó. Por su parte, el ministro de Interior, Germán Vargas, calificó de "contradictorio" que el mismo día que las FARC anuncian el retraso de unas liberaciones pongan una bomba "que no tenía nada de estratégico ni de militar".
"Resulta contradictorio que tengan un gesto humanitario, que tampoco han concretado y luego colocan una bomba que no tiene nada de estratégico ni militar, porque la mayoría de personas que se encuentran heridas y muertas son humildes", señaló. Asimismo, admitió que el Gobierno tendrá que cambiar de estrategia tras el atentado pese a que las condiciones de seguridad habían mejorado "sistemáticamente" en los últimos meses