Importante reunión de los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Surafrica) en Nueva Delhi con el objetivo de consolidarse como un bloque unido e influyente en la escena internacional. Entre otras cuestiones, en la agenda, el objetivo ambicioso de un banco de los BRICS.
La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, participa de forma activa en esta cumbre de Nueva Delhi. El objetivo de Dilma Rousseff se centra, en primer lugar, en afianzar a su país como sexta economía mundial. Como segundo objetivo, el cerrar acuerdos en su visita oficial a India. Su visita se produce en un momento en el que la presidenta -como destacó Hechos de Hoy y acaba de subrayar a la revista brasileña Veja- asienta su propio espacio político más allá de la sombra o protección de Luiz Inácio Lula da Silva.
El poder económico que están adquiriendo Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica es un hecho incuestionable. De hecho, han llegado a acaparar cerca del 25% del PIB mundial. Los BRICS son conscientes de esta circunstancia y por ello buscan erigirse en un bloque unido y fuerte con capacidad de decisión. Sabiendo que buscan esta meta, no extraña que la agenda de la cumbre de Nueva Delhi sea principalmente económica ya que es en esta escena en la que estos países pueden ejercer una mayor influencia en el contexto de crisis económica que están sufriendo Europa y EEUU.
La elección del presidente del Banco Mundial aparece como una de las cuestiones que marca la agenda de los BRICS en Nueva Delhi. Pero una de las cuestiones más interesantes será el estudio de la creación de un banco de desarrollo (el Banco Sur-Sur)que financie infraestructuras y proyectos sostenibles y de desarrollo.
Es probable que tras el encuentro se decida crear un grupo de trabajo que ahonde en esta posibilidad, tal y como dieron a conocer fuentes diplomáticas brasileñas. Habrá que esperar para ver si estos movimientos se concretan. Pero, si así fuera, este proyecto sería toda una muestra del poder económico de estas naciones, que han dejado de depender de Occidente para llevar a cabo iniciativas viables.
Centrándonos en Brasil, Dilma Rousseff ve en esta cita con los países emergentes una manera de afianzar el poder económico de Brasil fuera de las fronteras latinoamericanas y diversificar las relaciones exteriores. Brasil necesita importar bienes de equipo para seguir potenciando la industria nacional. A cambio, puede ofrecer al resto de BRICS los tan preciados recursos energéticos.