En nombre de la Administración de Barack Obama, la
secretaria de Estado, Hillary Clinton, instó este miércoles al pastor Terry Jones a que desista de sus planes de quemar el Corán el próximo sábado, en el noveno aniversario de los atentados terroristas en EEUU.
Por su parte la Santa Sede ha acogido con "profunda preocupación" la propuesta de un "Día de Quema del Corán", con motivo del 11 de septiembre, aniversario de los trágicos atentados terroristas de 2001. Un comunicado difundido por el Consejo Pontificio para el Diálogo Interreligioso, expresando el sentimiento del papa Benedicto XVI, afirmó que "esos lamentables actos de violencia no se pueden remediar oponiendo un gesto de grave ultraje al libro considerado como sagrado por una comunidad religiosa".
"Cada religión, con los respectivos libros sagrados, lugares de culto y símbolos tiene derecho al respeto y a la protección: se trata del respeto debido a la dignidad de las personas que adhieren a ella y de sus decisiones libres en materia religiosa", indicó el dicastero vaticano presidido por el cardenal Jean-Louis Tauran.
"La necesaria reflexión que todos deben hacer en recuerdo del 11 de septiembre renueva, ante todo, nuestros sentimientos de profunda solidaridad con todos los que fueron golpeados por los horrendos ataques terroristas. A estos sentimientos se une nuestra oración por ellos y por los seres queridos de aquellos que perdieron la vida", subrayó el Consejo Pontificio.
Juan Pablo II, recuerda el comunicado, afirmó en 1999, en Pakistán que "el recurso a la violencia en nombre de una creencia religiosa es una perversión de las enseñanzas mismas de las mayores religiones", mientras que Benedicto XVI ha declarado que "la intolerancia y la violencia no pueden justificarse nunca como respuestas a las ofensas, pues no son compatibles con los sagrados principios de la religión".
Asimismo, representantes de varias religiones en los Estados Unidos, entre quienes se encuentra el arzobispo emérito de Washington, el cardenal Theodore McCarrick, han condenado duramente en una declaración común la propuesta del "Día de Quema del Corán", lanzada por la comunidad evangélica de Florida, denunciando con fuerza lo que han definido como "frenesí anti-musulmán". "Estos no son los verdaderos Estados Unidos, nunca lo ha sido y nunca deberá serlo. Para nosotros los auténticos Estados Unidos son un lugar donde las religiones son respetadas", subrayó el cardenal McCarrick.